Mitología, Leyendas y Criptozoología

Cómo entrar a los backrooms: puerta real vs. ritual casero

Post actualizado el día noviembre 1, 2026 by DeiviSanzPlay

Si buscas cómo entrar a los backrooms, lo primero que aparece en foros y vídeos son dos caminos muy distintos: el llamado «noclip» (atravesar una pared o una superficie sólida) y los rituales caseros con espejos, puertas y luces apagadas. He probado a documentar ambos durante semanas leyendo hilos de Reddit, wikis de creepypasta y canales de YouTube, y la conclusión es incómoda: ninguno funciona como se cuenta, pero uno de los dos se sostiene mejor como experiencia y como relato.

Antes de comparar, conviene aclarar algo que muchos artículos omiten. Los backrooms no son un lugar físico verificable: nacen en 2019 en un hilo de 4chan sobre imágenes liminales y se popularizan después en foros como r/backrooms y en la wiki de Fandom. Cuando alguien pregunta cómo entrar a los backrooms, en realidad está preguntando cómo participar del mito, no cómo abrir una puerta dimensional.

Opción A: el noclip o «salirte del mapa»

La teoría del noclip toma prestada la jerga de los videojuegos: en los backrooms entrarías al atravesar una zona mal renderizada de la realidad, igual que un personaje se cuela por una pared en un mapa mal cerrado. Los relatos suelen situar el punto de entrada en sótanos de edificios viejos, pasillos de parking o habitaciones con humedad.

El problema práctico es obvio y conviene decirlo sin rodeos: no existe un método verificable para atravesar materia sólida. Lo que sí existe es la experiencia de buscar esos espacios liminales reales (un parking vacío a las tres de la mañana, un rellano con luces de tubo que parpadean) y sentir esa incomodidad que el mito describe. Es lo más cercano a cómo entrar a los backrooms que se puede hacer sin salir del mundo físico.

Un ejemplo concreto: hace unos meses recorrí el sótano de un edificio antiguo de mi ciudad, con paredes de azulejo verde y un zumbido constante de fluorescentes. No pasó nada paranormal, pero la sensación de «esto parece un nivel de los backrooms» fue real. Ahí está el valor de esta opción: no te lleva a otro plano, te entrena la mirada.

Opción B: los rituales caseros con espejo y puerta

La otra ruta, muy extendida en TikTok, propone secuencias tipo «apaga las luces, ponte frente al espejo del baño, di tres veces la palabra backrooms y abre la puerta». Cambian los detalles según el vídeo, pero la estructura es siempre la misma: un ritual de invocación disfrazado de método de acceso.

Aquí hay que ser claro: estos rituales no funcionan para acceder a ningún sitio, y en el peor caso asustan a menores o generan ansiedad en personas sensibles. Tampoco hay evidencia de que nadie haya «entrado» así. Lo que sí producen es un efecto psicológico conocido: la expectativa y la oscuridad amplifican cualquier ruido de la casa, y el cerebro rellena los huecos.

Esto no funciona para quien busque una experiencia inmersiva seria. Funciona, en cambio, como juego de terror entre amigos que saben que están jugando. El problema es cuando se presenta como un método real de cómo entrar a los backrooms.

Por qué gana la opción del noclip (con matices)

Entre las dos, me quedo con la búsqueda de espacios liminales reales. No porque te lleve a los backrooms, sino porque es la única que produce algo tangible: fotos, recorridos, esa estética de pasillo infinito que alimenta el mito. Los rituales con espejo solo generan sustos y vídeos repetidos.

La clave está en cómo se plantea. Si alguien pregunta cómo entrar a los backrooms esperando una puerta, ninguna de las dos opciones cumple. Si lo que busca es entender por qué el mito engancha, explorar sótanos, pasillos y piscinas vacías ofrece mucho más recorrido. La wiki de backrooms y los archivos de imágenes liminales funcionan como mapa conceptual de esa exploración.

Limitación importante: la exploración de espacios abandonados tiene riesgos legales y físicos. No entres en propiedades privadas ni en zonas con estructura dudosa. Y si lo que te interesa es el terror, los rituales caseros son más seguros, aunque menos interesantes.

Qué no esperar de ninguna de las dos

Ninguna opción garantiza nada. No vas a desaparecer, no vas a encontrar el nivel 0 y no vas a salir en un vídeo viral por hacerlo. Tampoco hay una forma oficial de cómo entrar a los backrooms, porque el fenómeno es ficción colaborativa, no una puerta con coordenadas.

Si te interesa el tema, mi recomendación es tratarlo como lo que es: un mito de internet con una estética potentísima. Explora espacios reales con cabeza, mira documentales sobre arquitectura liminal y deja los rituales para una noche de Halloween con amigos que sepan reírse del susto.


Sobre el autor: DeiviSanzPlay — Soy David Sanz, Editor y Responsable de Contenidos. Mi trabajo consiste en revisar, corregir y mejorar los contenidos de este blog para que la información sea clara, útil y esté bien estructurada. Trabajo con diferentes temáticas y verticales, por lo que una parte importante de mi día a día es analizar cada contenido, cuidar la redacción y asegurar que el lector encuentre información de calidad. Me gusta prestar atención a los detalles. Desde una corrección de estilo hasta la organización de un artículo, todo cuenta cuando se trata de crear contenidos que realmente aporten valor y sean fáciles de entender. En este blog encontrarás artículos sobre diferentes temas y sectores. Mi responsabilidad es cuidar y supervisar cada contenido para que mantenga unos estándares de calidad y ofrezca una buena experiencia a quien nos visita. Porque para mí, un buen contenido no consiste únicamente en escribir. También hay que revisar, contrastar, ordenar y pensar en la persona que está al otro lado de la pantalla.

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Publicado el 1 de November de 2026. Última revisión: 1 de November de 2026.