Post actualizado el día noviembre 1, 2026 by DeiviSanzPlay
Si estás pensando en como instalar Windows 10 en mi PC, probablemente ya tengas el USB listo y la clave de producto a mano. Pero hay un detalle que arruina la instalación en muchos equipos modernos: la ISO incorrecta. No es el medio, no es el programa de grabación; es la versión del archivo que descargas.
Hace poco ayudé a un amigo con un portátil de 2021. Había descargado la ISO desde la herramienta de Microsoft, creó el USB con Rufus, arrancó y todo parecía bien. Al llegar a la pantalla de particiones, el instalador no reconocía el disco. El problema: su equipo tenía un SSD NVMe y la ISO que había bajado era de una edición antigua sin los controladores de almacenamiento actualizados. Cambió a la ISO más reciente y el disco apareció como por arte de magia.
Qué revisar antes de descargar la ISO
La página oficial de Microsoft ofrece la descarga de la imagen ISO de Windows 10, pero no siempre te da la última compilación. Si tu PC es de los últimos años, necesita una versión que incluya los controladores de almacenamiento y USB 3.x. De lo contrario, el instalador puede quedarse colgado en “No se encuentran unidades”.
Un truco poco conocido: si usas la herramienta Media Creation Tool, a veces descarga una ISO más antigua que la que ofrece el Centro de Descargas. Para asegurarte, revisa el número de compilación en el nombre del archivo. Las versiones más recientes suelen tener números más altos. No hay una regla exacta, pero si tu equipo es muy nuevo, busca la más actual.
Otro factor: el formato del USB. Para instalar Windows 10 en mi PC desde cero, el medio debe estar en FAT32 o NTFS. Rufus, por defecto, elige FAT32, pero si la ISO supera los 4 GB, FAT32 no sirve. Ahí es donde muchos se atascan. La solución es seleccionar NTFS y, si el equipo es UEFI, asegurarse de que el USB esté en modo GPT.
El error de la partición: no siempre es GPT
Mucho se habla del error de la partición GPT, pero hay otro igual de frecuente: la instalación se detiene porque el disco tiene una tabla de particiones MBR y el firmware está en modo UEFI. La solución no es convertir el disco, sino cambiar el modo de arranque en la BIOS. En muchos portátiles, basta con desactivar el “Secure Boot” y habilitar el “CSM” o “Legacy”.
Eso sí, si tu disco es NVMe y el equipo es relativamente nuevo, lo más probable es que solo admita UEFI. En ese caso, no fuerces el modo Legacy: el instalador no arrancará. En su lugar, verifica que el USB esté creado para UEFI (GPT) y que la ISO sea la adecuada.
Conozco a varios que, frustrados, han formateado el disco con MBR y luego no pueden arrancar. Mi recomendación: antes de tocar nada, identifica el modo de arranque de tu PC. Puedes hacerlo desde la BIOS o mirando el tipo de partición del disco actual. Si el disco tiene una partición EFI, es UEFI.
El caso de los portátiles con RAID
Algunos portátiles, especialmente los gaming, traen el disco configurado en modo RAID. Windows 10 no incluye los controladores RAID por defecto, así que el instalador no ve el disco. La solución es entrar en la BIOS y cambiar el modo de almacenamiento a AHCI. Ojo: si cambias de RAID a AHCI después de instalar Windows, el sistema no arrancará. Hazlo antes de la instalación.
Este es un ejemplo claro de que instalar Windows 10 en mi PC no es solo seguir un asistente. Requiere entender el hardware. Si no te sientes cómodo, pide ayuda a alguien con experiencia; un mal ajuste en la BIOS puede dejarte sin sistema.
Verifica los requisitos reales
Microsoft indica unos requisitos mínimos, pero para un rendimiento aceptable en 2023, necesitas al menos 8 GB de RAM y un SSD. Con 4 GB, Windows 10 funciona, pero se arrastra. Y si tu procesador es anterior a 2015, quizá no encuentres controladores actualizados. En ese caso, una distribución ligera de Linux puede ser mejor opción.
No prometo que vaya a funcionar en todos los equipos. He visto PCs de 2010 instalar Windows 10 sin problemas, y otros de 2018 dar errores por falta de controladores. La clave está en la ISO y en la configuración de la BIOS.
Conclusión
Antes de lanzarte a instalar Windows 10 en mi PC, revisa la versión de la ISO, el formato del USB y el modo de arranque. Si el instalador no ve el disco, no es un fallo del USB; es una incompatibilidad de controladores o de configuración. Con esos tres puntos claros, la instalación debería fluir.
Perfiles verificables: Sitio web
Publicado el 1 de November de 2026. Última revisión: 1 de November de 2026.