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como limpiar las brochas de maquillaje y dejarlas como el primer día

como limpiar las brochas de maquillaje y dejarlas como el primer día

Última actualización el mayo 14, 2024

Cómo Limpiar las Brochas de Maquillaje en Casa

¡Hola! Si estás aquí, es porque quieres saber cómo mantener tus brochas de maquillaje limpias y en perfecto estado, y yo estoy aquí para ayudarte. Limpiar tus brochas no solo es esencial para aplicar el maquillaje correctamente, sino también para cuidar tu piel. Vamos a adentrarnos en este mundo juntos, así que prepárate para convertirte en un experto en el cuidado de tus herramientas de belleza.

Primero, es importante entender por qué la limpieza regular de tus brochas es crucial. Los residuos de maquillaje, aceites naturales de la piel, y bacterias se acumulan en las cerdas de las brochas. Esta acumulación puede causar brotes de acné y otras irritaciones cutáneas, además de afectar la aplicación suave y efectiva del maquillaje. Limpiar tus brochas debería ser parte de tu rutina de cuidado de la piel, igual que lo es lavarte la cara.

Ahora bien, ¿qué necesitas para limpiar tus brochas? Es más simple de lo que piensas. Puedes utilizar un limpiador de brochas comprado en la tienda o puedes optar por soluciones caseras como el jabón suave o el champú para bebés. Lo importante es elegir un limpiador que descomponga eficazmente los aceites y residuos sin dañar las cerdas de tus brochas.

El proceso de limpieza es sencillo: primero, moja las cerdas de la brocha bajo agua tibia. Luego, aplica una pequeña cantidad de limpiador en la palma de tu mano y suavemente frota las cerdas en un movimiento circular. Es fundamental mantener el mango de la brocha seco para evitar que el agua se filtre en el pegamento que sostiene las cerdas, lo que podría hacer que se desprendan.

Finalmente, enjuaga la brocha bajo agua corriente hasta que el agua salga clara. Asegúrate de que todas las trazas de maquillaje y limpiador se hayan ido. Después de enjuagar, presiona suavemente las cerdas entre una toalla limpia para eliminar el exceso de agua. Reshape las cerdas y déjalas secar horizontalmente sobre el borde de una mesa para que el aire circule alrededor de ellas y se sequen completamente.

Qué es lo Mejor para Lavar las Brochas de Maquillaje

Elegir el mejor limpiador para tus brochas de maquillaje puede parecer desalentador, pero aquí te daré algunas claves para hacer la elección correcta. Lo ideal es buscar productos específicamente diseñados para limpiar brochas, ya que estos están formulados para disolver eficazmente los productos de maquillaje sin dañar las cerdas.

Sin embargo, si prefieres opciones más naturales o económicas, el champú para bebés es una excelente alternativa. Es suave, eficaz y seguro para la mayoría de tipos de cerdas, tanto naturales como sintéticas. Otra opción casera es una mezcla de agua tibia con un poco de vinagre blanco, que tiene propiedades desinfectantes y ayuda a eliminar los residuos grasos.

Algunos maquilladores profesionales también recomiendan usar un poco de aceite de oliva para ayudar a disolver las acumulaciones más pesadas de maquillaje, especialmente en brochas utilizadas para productos en crema o líquidos. Simplemente masajea las cerdas con un poco de aceite antes de proceder con el lavado normal.

Una vez que hayas seleccionado tu limpiador, asegúrate de no usar demasiado producto. Un exceso de limpiador puede ser difícil de enjuagar completamente y puede dejar residuos en las cerdas que podrían irritar tu piel.

En cuanto al secado, nunca uses un secador de cabello o intentes acelerar el proceso con calor, ya que esto puede dañar las cerdas de tus brochas. La paciencia es clave: deja que las brochas se sequen al aire en un área bien ventilada y asegúrate de que están completamente secas antes de usarlas nuevamente.

Cómo Lavar y Secar las Brochas de Maquillaje

Lavar y secar tus brochas de maquillaje correctamente no solo prolonga la vida de estas herramientas esenciales, sino que también asegura una aplicación de maquillaje impecable y protege tu piel de bacterias. Aquí te explicaré paso a paso cómo hacerlo de manera eficiente y efectiva.

Primero, prepara el área de limpieza asegurándote de tener todo a mano: el limpiador de brochas, una toalla limpia, y acceso a agua corriente tibia. Evita el agua caliente, ya que puede dañar las cerdas y deshacer el pegamento que las sostiene.

Una vez que hayas lavado tus brochas como te expliqué anteriormente, el siguiente paso es secarlas correctamente. Es esencial que las cerdas queden hacia abajo mientras se secan para evitar que el agua se filtre hacia el mango. Puedes utilizar soportes especiales para secar brochas o simplemente apoyar el mango sobre el borde de una mesa, permitiendo que las cerdas cuelguen libremente.

Si tienes muchas brochas y no mucho espacio, puedes agruparlas en pequeños manojos con bandas elásticas y colgarlas de algún gancho o percha. Esto no solo es efectivo, sino que también ayuda a mantener las brochas organizadas y accesibles.

Recuerda que la higiene es fundamental, así que intenta limpiar tus brochas profundamente al menos una vez a la semana si las usas diariamente. Para una limpieza entre usos, puedes optar por sprays limpiadores rápidos que desinfectan y eliminan los residuos superficiales, permitiéndote usar la misma brocha con diferentes colores de maquillaje.

Que pasa si no se lavan las brochas de maquillaje

Si no se lavan las brochas de maquillaje regularmente, pueden surgir varios problemas tanto para la piel como para la calidad del maquillaje que aplicas. Aquí te detallo las principales consecuencias de no mantener limpias tus brochas:

  1. Acumulación de bacterias y suciedad: Con cada uso, las brochas recogen células muertas de la piel, aceites, polvo y residuos de maquillaje. Esta mezcla puede convertirse en un caldo de cultivo para bacterias y hongos. Si no limpias tus brochas, estás esencialmente aplicando estas bacterias directamente en tu rostro cada vez que usas el maquillaje, lo que puede llevar a brotes de acné y otras irritaciones cutáneas.
  2. Deterioro de la calidad del maquillaje: Las brochas sucias no pueden aplicar el maquillaje de manera eficaz. Los residuos acumulados pueden hacer que las cerdas se vuelvan rígidas y menos flexibles, resultando en una aplicación desigual y con rayas. Esto es especialmente notable con productos líquidos o en crema, que pueden secarse en las cerdas y hacer que sea difícil obtener un acabado suave.
  3. Reducción de la vida útil de las brochas: El maquillaje acumulado y los aceites pueden degradar el pegamento que mantiene unidas las cerdas y eventualmente causar que se desprendan del mango. Además, las cerdas pueden comenzar a descomponerse si no se mantienen limpias. El cuidado adecuado incluye la limpieza regular, que puede prolongar significativamente la vida útil de tus herramientas de maquillaje.
  4. Riesgo de reacciones alérgicas: El uso continuado de brochas sucias puede aumentar el riesgo de reacciones alérgicas. Los residuos de maquillaje viejo y las bacterias pueden provocar enrojecimiento, picazón y erupciones en personas con piel sensible.
  5. Impacto en la eficiencia: Si utilizas la misma brocha para aplicar diferentes colores o tipos de maquillaje sin limpiarla entre usos, los colores pueden mezclarse y no obtendrás el resultado deseado. Esto es particularmente problemático para los maquilladores profesionales o aquellos que disfrutan de crear looks de maquillaje precisos y bien definidos.

Para evitar estos problemas, es recomendable adoptar una rutina de limpieza regular para tus brochas. Esto no solo protegerá tu piel de problemas potenciales, sino que también te asegurará de que tus brochas funcionen de la mejor manera posible, proporcionando aplicaciones de maquillaje limpias y hermosas.