Post actualizado el día octubre 25, 2026 by DeiviSanzPlay
Grabar la pantalla del iPhone es una de esas funciones que Apple esconde a plena vista. No hace falta instalar nada raro ni pagar suscripciones: el propio sistema trae un grabador de pantalla nativo que graba en alta calidad y con audio. El problema es que mucha gente sigue buscando apps de terceros cuando la solución está en Ajustes. Y no, no es un mito: funciona desde iOS 11 y en 2026 sigue siendo la forma más limpia de grabar pantalla en iPhone.
Lo primero que tienes que entender es que el botón no aparece por arte de magia. Hay que activarlo. Y una vez activado, grabar la pantalla del iPhone se convierte en algo tan cotidiano como hacer una captura. Si vienes del mundo Android, donde a veces hay que pelear con capas de personalización, aquí todo es más directo. Eso sí, tiene sus limitaciones que luego te cuento sin adornos.
Activar el grabador de pantalla en iPhone paso a paso
El grabador de pantalla en iPhone vive dentro del Centro de Control. Para añadirlo, entra en Ajustes > Centro de Control y busca la opción «Grabación de pantalla». Pulsa el botón verde de añadir y listo. Desde ese momento, tendrás un icono con un círculo dentro de otro círculo cada vez que deslices el dedo desde la esquina superior derecha (o desde abajo, si tienes un iPhone con botón de inicio).
Mucha gente se queda ahí y no personaliza nada. Error. En ese mismo menú puedes reordenar los controles para que la grabación quede a mano. Si vas a grabar pantalla en iPhone con frecuencia, ponla arriba del todo. Parece una tontería, pero cuando estás en medio de una partida o de una videollamada, cada segundo cuenta.
Un detalle que casi nadie menciona: el grabador de pantalla del iPhone no graba el audio interno de las apps de forma generalizada. Es decir, si quieres grabar el sonido de un juego, de un vídeo de YouTube o de una llamada, el sistema no te lo va a capturar por defecto en la mayoría de los casos. Graba el micrófono, sí, pero el audio que sale del altavoz no. Esto es una limitación real y conocida de iOS, y por eso mucha gente recurre a trucos como grabar con el micrófono activado mientras reproduce el contenido en el altavoz. Chapucero, pero funciona.
Cómo grabar pantalla en iPhone con audio del micrófono
Para activar el micrófono durante la grabación, mantén pulsado el icono de grabación de pantalla en el Centro de Control. Se abre un menú donde aparece un icono de micrófono. Tócalo para activarlo y pulsa «Iniciar grabación». A partir de ahí, tu voz se mezclará con lo que ocurre en pantalla.
Esto es perfecto para tutoriales, para explicar un juego o para dejar un recado grabado. Pero ojo: si activas el micrófono en un entorno ruidoso, la grabación se llena de ruido de fondo y queda inservible. Mi consejo es que uses auriculares con micrófono si vas a grabar pantalla en iPhone mientras hablas. La diferencia de calidad es abismal.
Cuando termines, pulsa la barra roja superior o vuelve al Centro de Control y toca el icono de grabación. El vídeo se guarda automáticamente en la app Fotos, dentro del álbum de grabaciones de pantalla. Desde ahí puedes editarlo, recortarlo o compartirlo directamente.
Grabar solo una parte de la pantalla en iPhone: ¿es posible?
Aquí viene una verdad incómoda: el grabador nativo del iPhone no permite seleccionar una región concreta de la pantalla. Graba todo el panel, sin excepción. Si has visto tutoriales que prometen recortar la zona de grabación, o usan apps de terceros o te están vendiendo humo.
¿Alternativas? Sí. Puedes grabar toda la pantalla y luego recortar el vídeo en la app Fotos o en iMovie. Es un paso extra, pero es la única forma limpia con herramientas nativas. Otra opción es usar una app como Record It o Screen Recorder, que sí permiten delimitar un área, aunque meten marca de agua en la versión gratuita y consumen más batería.
Si tu objetivo es grabar pantalla en iPhone para mostrar solo una app concreta, mi recomendación es que grabes a pantalla completa y recortes después. Es más rápido que pelearse con apps que al final no cumplen lo que prometen.
Dónde se guardan las grabaciones y cómo editarlas
Los vídeos de grabación de pantalla van directos a la app Fotos. No hay una carpeta secreta ni nada por el estilo. Aparecen en la biblioteca general y también en un álbum llamado «Grabaciones de pantalla». Desde ahí puedes hacer lo básico: recortar el inicio y el final, silenciar, aplicar filtros o exportar en distintas calidades.
Si necesitas algo más potente, iMovie para iPhone es gratis y permite cortar, añadir texto, música y transiciones. Para ediciones más serias, ya tendrías que saltar a CapCut o a un ordenador. Pero para el 90% de los casos, con lo que trae el iPhone vas sobrado.
Un truco que poca gente conoce: si grabas pantalla en iPhone y luego quieres extraer solo el audio, puedes hacerlo con la app Atajos o con cualquier conversor online. No es lo más elegante, pero saca del apuro.
Errores comunes al grabar pantalla en iPhone (y cómo evitarlos)
- No activar el micrófono cuando necesitas narrar: luego te das cuenta de que el vídeo está mudo y toca repetir.
- Grabar con poca batería: la grabación de pantalla chupa bastante. Si estás por debajo del 20%, mejor espera o enchufa el iPhone.
- Olvidar el modo No Molestar: si te entra una llamada o una notificación, aparece en el vídeo y queda fatal.
- Grabar en horizontal cuando el contenido es vertical: parece obvio, pero pasa más de lo que crees.
El modo No Molestar es tu mejor amigo aquí. Actívalo desde el Centro de Control antes de grabar pantalla en iPhone y te ahorrarás sustos. Las notificaciones no se graban si el modo está activo, así que el vídeo sale limpio.
¿Merece la pena usar apps de terceros para grabar pantalla en iPhone?
Mi respuesta corta: no, salvo casos muy concretos. El grabador nativo cubre el 95% de las necesidades. Las apps de terceros tienen sentido si necesitas grabar audio interno de forma fiable, editar sobre la marcha o transmitir en directo. Pero para grabar pantalla en iPhone y guardar el vídeo, lo que trae iOS es suficiente y además no mete marca de agua ni anuncios.
Hay quien defiende apps como AZ Screen Recorder o DU Recorder, pero en iPhone suelen estar capadas por las restricciones de Apple. Al final, pagas o tragas con limitaciones. Si de verdad necesitas grabar audio interno, la solución más estable pasa por grabar desde un Mac con QuickTime y el iPhone conectado por cable. Sí, es un poco rollo, pero es lo que hay.
En resumen: activa el grabador en el Centro de Control, decide si quieres micrófono o no, graba y edita en Fotos. Sin complicaciones, sin apps raras y sin perder calidad. Eso sí, asume que el audio interno no lo vas a capturar de forma nativa. Saber esto te ahorra horas de frustración.



