Post actualizado el día noviembre 1, 2026 by DeiviSanzPlay
Cuando alguien busca cómo van los incendios de Guadalajara suele esperar cifras de hectáreas o partes oficiales. Pero hay otra forma de mirarlo: lo que pasa dentro de una casa cuando la red eléctrica falla en medio de un episodio de humo y viento. Ese es el caso que quiero contar aquí, porque explica por qué tantas viviendas de la zona quemada acabaron peor por dentro que por fuera.
En junio, con el fuego todavía activo en el corredor del Alto Tajo, un conocido de Sigüenza me llamó. Tenía un generador portátil de gasolina guardado desde el invierno y lo enchufó al cuadro de la casa para mantener la nevera y el router. A las dos horas, el aparato se calentó, el cable de prolongación se recalentó y el olor a plástico quemado llegó antes que el humo del monte. No hubo incendio, pero sí un susto y un cuadro eléctrico quemado.
El error no fue el generador, fue el uso doméstico
Cuando repaso cómo van los incendios de Guadalajara en los foros locales, casi nadie habla de estos incidentes domésticos, y son más frecuentes de lo que parece. El generador estaba pensado para obra, no para alimentar una vivienda entera. La instalación no tenía transferencia automática, el cable era demasiado fino y el aparato estaba en un garaje cerrado. Tres fallos encadenados.
Esto no funciona para quien pretende cubrir una casa con un equipo de 2 kW sin separar circuitos. Tampoco funciona para quien confía en que el grupo electrógeno «aguanta» porque arrancó bien la primera vez. La primera vez siempre arranca.
Lo que realmente salió mal en la evacuación
El segundo error fue de criterio. La familia decidió quedarse a vigilar la casa con el generador en marcha hasta que llegara la orden de desalojo. Cuando llegó, el aparato seguía funcionando y nadie se acordó de apagarlo. Volvieron dos días después con el depósito vacío y el aceite a punto de quemarse.
La lección sobre cómo van los incendios de Guadalajara en el ámbito doméstico no está en los partes oficiales: está en la preparación previa. Un extintor de polvo en el garaje, un cable de sección adecuada y un lugar ventilado habrían evitado el incidente. Nada de eso es caro ni complicado, pero exige pensar antes del día del fuego.
El problema de la información en tiempo real
Mientras ocurría todo esto, la familia consultaba el móvil para saber cómo van los incendios en Guadalajara por la zona de Sigüenza. Las fuentes oficiales daban partes cada varias horas; los grupos de mensajería vecinal, información contradictoria. Esa mezcla genera decisiones impulsivas, como encender un generador para no perder la conexión y poder seguir consultando noticias.
Hay una paradoja útil: la necesidad de información en tiempo real empuja a usar equipos que aumentan el riesgo. No digo que no se consulte; digo que la consulta no debería depender de un aparato de gasolina en un garaje.
Qué sí funciona y qué no, según este caso
Lo que funcionó: tener agua embotellada, linternas de batería y una radio a pilas. Lo que no funcionó: el generador sin instalación, el cable alargador de ferretería y la idea de que «solo será un rato». El rato duró dos días.
Para quien vive en municipios con riesgo recurrente, la recomendación práctica es otra: contratar a un electricista para que instale una toma de transferencia y probarla una vez al año. No es garantía de nada, pero reduce el margen de error. Y si llega la orden de evacuación, apagar todo antes de salir, incluido el grupo electrógeno.
Sobre cómo van los incendios de Guadalajara en cuanto a cifras, conviene acudir a los partes de la Junta y del INFOCAM, que se actualizan con cierta regularidad. Pero el relato doméstico que nadie registra también cuenta: la mayoría de los sustos en viviendas durante episodios de incendio forestal no los provoca el fuego, sino la improvisación eléctrica.
Perfiles verificables: Sitio web
Publicado el 1 de November de 2026. Última revisión: 1 de November de 2026.