Post actualizado el día octubre 31, 2026 by DeiviSanzPlay
He estado probando durante varias semanas dos discos externos que la gente suele comparar cuando busca un disco duro con lector huella: el WD My Passport con sensor biométrico y el Samsung T7 Touch. No son la misma clase de producto, y ahí está la trampa. Uno es un HDD mecánico con lector de huellas integrado; el otro es un SSD con lector de huellas. La diferencia se nota en cuanto empiezas a mover archivos grandes.
Si tu prioridad es guardar copias de seguridad de fotos y documentos sin que nadie más pueda abrirlas, ambos cumplen. Si esperas editar vídeo directamente desde el disco, el HDD te va a frustrar. Esa es, en resumen, la razón por la que uno gana según el uso.
Qué hace diferente a un disco externo con huella
El lector de huellas no cifra por sí solo: lo que hace es desbloquear el chip de cifrado AES que llevan dentro. En el WD My Passport, el sensor va en la carcasa y funciona con la utilidad del fabricante; en el Samsung T7 Touch, el sensor es un círculo en la parte superior que ilumina al tocarlo. Ambos cifran los datos, pero el proceso de configuración inicial es distinto y la compatibilidad con sistemas operativos también cambia.
En Windows 11 funcionaron sin dramas. En macOS tuve que instalar el software del fabricante para el WD y, aun así, el desbloqueo biométrico no es tan fluido como en el T7. En Linux, olvídate del lector de huellas: los dos discos se leen como almacenamiento normal, pero el sensor queda inservible. Esto no funciona para entornos corporativos con gestión centralizada de cifrado.
WD My Passport con huella: el precio manda
Este es el típico disco duro con lector huella que se compra por capacidad. Por el precio de un SSD de 1 TB consigues varias veces más espacio en HDD. Para un backup mensual de fotos familiares y algo de música, va sobrado. La velocidad ronda lo esperable en un disco mecánico de 2,5 pulgadas: copiar 20 GB de fotos me llevó varios minutos, no segundos.
La pega real es la fragilidad. Es un disco con piezas móviles; si se cae mientras escribe, adiós. Y el lector de huellas, aunque cómodo, añade un punto de fallo más: si el sensor se estropea o el firmware se corrompe, el disco no se abre solo con contraseña en todos los casos. La recuperación pasa por el soporte del fabricante, no por un taller cualquiera.
Samsung T7 Touch: cuando la velocidad pesa más
El T7 Touch es un SSD NVMe dentro de una carcasa metálica. El lector de huellas desbloquea el cifrado y, en mi uso, tarda menos de un segundo en reconocer el dedo. Copiar los mismos 20 GB fue cuestión de menos de un minuto. Para editar clips de vídeo en 4K desde el disco, funciona; con el My Passport, el editor se atraganta.
El coste por gigabyte es más alto. Y hay un detalle que poca gente menciona: el SSD también se puede degradar si lo llenas hasta el tope y lo usas como unidad de trabajo diaria. El lector de huellas del T7 es más rápido, pero el software Samsung para gestionarlo en Mac es menos intuitivo que en Windows. No es perfecto.
Por qué gana uno según el escenario
Para backup doméstico, viajes y almacenar archivos que tocas poco: gana el WD My Passport. La relación capacidad-precio y el hecho de que el disco duro con lector huella cumpla sin exigirte un SSD justifican la compra.
Para trabajo con archivos grandes, edición ligera o mover proyectos entre ordenadores: gana el Samsung T7 Touch. La velocidad de lectura y escritura marca la diferencia y el desbloqueo biométrico responde mejor. Si buscas un disco externo con huella para llevar en la mochila todos los días, la resistencia del SSD inclina la balanza.
Ninguno de los dos sustituye a un backup en la nube o a una segunda copia física. Y si tu portátil no tiene USB-C, revisa los adaptadores antes de comprar, porque el T7 Touch incluye cables cortos que a veces estorban.
Perfiles verificables: Sitio web
Publicado el 31 de October de 2026. Última revisión: 31 de October de 2026.