Gusanos de Seda y Sericicultura

Gusanos de seda en casa: hoja de morera y temperatura

Post actualizado el día octubre 25, 2026 by DeiviSanzPlay

Los gusanos de seda no son mascotas al uso. No mueven la cola cuando llegas a casa ni te reciben con alegría. Pero criar gusanos de seda en casa engancha más de lo que parece. Y si has llegado hasta aquí buscando cómo cuidarlos y cómo reproducirlos por ti mismo, voy a contarte lo que de verdad importa, sin rodeos y con datos que he contrastado.

La clave de todo está en una sola cosa: hoja de morera fresca y temperatura estable. Si controlas eso, el resto viene rodado. Si fallas en eso, da igual lo bonita que sea tu caja: los gusanos se te mueren en días.

Qué necesitan los gusanos de seda para vivir (y qué no)

Empecemos por lo básico. Un gusano de seda (Bombyx mori) es la larva de una polilla que lleva miles de años domesticada. Tan domesticada que ya no sabe buscarse la vida en la naturaleza. Depende 100% de ti.

¿Qué necesitan los gusanos de seda para vivir? Un recipiente amplio, ventilado, sin corrientes de aire directas, con temperatura entre 22 y 28 °C y una humedad que no pase del 70%. Punto.

Yo he visto gente meterlos en tarros de cristal cerrados pensando que así están protegidos. Error grave. Sin ventilación, la humedad se acumula, aparece moho en las hojas y los gusanos pillan enfermedades bacterianas que los liquidan en 48 horas.

El recipiente ideal: una caja de cartón ancha, una bandeja de plástico con rejilla arriba o incluso un acuario viejo tapado con una gasa sujeta con gomas. Nada de tapas herméticas.

Cómo criar gusanos de seda paso a paso

Si te preguntas cómo criar gusanos de seda desde cero, el orden de los factores sí altera el producto. Te lo resumo en lo que de verdad funciona:

  1. Consigue los huevos o las larvas. Los huevos se venden online o te los puede dar alguien que ya críe. Ojo: los huevos pasan por diapausa (una especie de hibernación). Si los compras en invierno, necesitan pasar frío para eclosionar en primavera.
  2. Prepara el espacio antes de que eclosionen. Caja limpia, seca, con papel de cocina en el fondo para absorber humedad y cambiar cada día.
  3. Alimenta con hoja de morera fresca. Recién cortada, seca al aire (no mojada), sin pesticidas. Si no tienes morera cerca, hay alternativas, pero ninguna iguala a la morera.
  4. Limpia a diario. Retira hojas viejas, excrementos (que son bolitas negras secas) y gusanos muertos. La suciedad es el principal foco de infecciones.
  5. No los manipules con las manos. Usa un pincel suave o una hoja para moverlos. Las manos transmiten bacterias y los aplastan con facilidad.

Este es el núcleo de cómo criar gusanos de seda en casa sin que se te mueran por el camino. Simple, pero exige constancia. Sobre todo en las primeras semanas, cuando son diminutos y cualquier descuido los mata.

Alimentación: la morera manda

La alimentación de los gusanos de seda es donde más gente mete la pata. Se alimentan exclusivamente de hojas de morera (Morus alba o Morus nigra). No vale cualquier hoja verde. No vale lechuga. No vale hoja de morera de plástico.

Las hojas deben estar:

  • Frescas: cortadas el mismo día o como máximo el día anterior.
  • Limpias: sin polvo, sin pesticidas, sin insecticidas.
  • Secas: si las lavas, sécalas bien con papel antes de dárselas. El exceso de agua les provoca diarrea y deshidratación.
  • A temperatura ambiente: nunca recién sacadas de la nevera.

Si no tienes morera, hay quien usa hojas de morera en polvo reconstituidas o incluso dietas artificiales que venden para criaderos. Funcionan, pero los gusanos crecen más lentos y la tasa de supervivencia baja. Mi consejo: planta una morera en maceta. Es un árbol resistente y te asegura hoja todo el año.

Ciclo de vida de los gusanos de seda: lo que vas a ver

El ciclo de vida de los gusanos de seda es un espectáculo que merece la pena observar. Dura entre 45 y 60 días según temperatura.

Todo arranca con el huevo. Eclosiona una larva minúscula de 2-3 mm. En 25-30 días pasa por cinco mudas (instares). En cada muda deja de comer, se queda quieta y cambia de piel. No te asustes: parece muerta, pero no lo está.

Cuando termina el quinto instar, el gusano está gordo, blanco y brillante. Entonces busca un rincón, hila un hilo de seda y se encierra en un capullo. Ahí dentro se transforma en crisálida. Al cabo de unos 10-14 días, emerge una polilla blanca.

Las polillas adultas no vuelan (o casi no vuelan) y no comen. Solo viven para aparearse y poner huevos. Mueren en 3-5 días. Es duro, pero es así.

Reproducción de gusanos de seda: cómo hacerlo bien

La reproducción de gusanos de seda es sencilla si llegas a la fase adulta con ejemplares sanos. Necesitas al menos una hembra y un macho.

Diferenciarlos no es complicado: las hembras son más grandes y rechonchas, y los machos más estilizados y activos. A simple vista, el abdomen de la hembra es más redondeado.

Cuando emergen las polillas, las pones juntas en un recipiente con paredes verticales (una caja de cartón sirve). Se aparean durante horas. Después, la hembra pone entre 300 y 500 huevos. Los coloca pegados a cualquier superficie: paredes, papel, tela.

Ahí viene el detalle importante: los huevos pueden ser fértiles o no. Los fértiles cambian de color y pasan de amarillo pálido a gris-marrón en pocos días. Los infértiles se quedan amarillos o blancos y acaban arrugándose.

Los huevos fértiles entran en diapausa si las temperaturas bajan. Para que eclosionen de nuevo, necesitan pasar al menos 6-8 semanas a menos de 10 °C (por ejemplo, en la nevera, en un recipiente cerrado pero ventilado). Si no les das ese frío, no eclosionan y el ciclo se corta.

Temperatura y ventilación: los dos factores que deciden si triunfas

La temperatura ideal para gusanos de seda está entre 22 y 28 °C. Por debajo de 18 °C dejan de comer y crecen lentamente. Por encima de 30 °C se deshidratan y mueren.

La ventilación es igual de crítica. El aire debe circular, pero sin corrientes directas. Si tienes los gusanos en una habitación con calefacción, colócalos lejos del radiador y abre la ventana un rato cada día, pero sin que les dé el aire directamente.

Un truco: pon un higrómetro barato al lado de la caja. Si la humedad supera el 70%, aumenta la ventilación. Si baja del 50%, pulveriza agua en las paredes de la caja (nunca sobre los gusanos).

Dónde criar gusanos de seda y errores que debes evitar

¿Dónde criar gusanos de seda? En casa, sin duda. Un balcón cubierto, una habitación sin uso, incluso una estantería. Solo necesitan un lugar tranquilo, cálido y sin cambios bruscos.

Los errores más comunes que veo:

  • Darles hojas mojadas o con pesticidas.
  • Meterlos en recipientes cerrados sin ventilación.
  • No limpiar los excrementos a diario.
  • Manipularlos con las manos sudadas.
  • Exponerlos a corrientes de aire frío.
  • Mezclar gusanos de distintas edades en la misma caja (los mayores aplastan a los pequeños).

Si evitas esto, tienes el 90% del trabajo hecho. El resto es paciencia y observar.

Criar gusanos de seda en casa es una de esas aficiones que te conectan con algo antiguo. Ver cómo de un huevo del tamaño de una cabeza de alfiler sale un gusano que en un mes hila un capullo de seda de un kilómetro de hilo es, cuanto menos, curioso. Y si además consigues cerrar el ciclo y obtener nuevos huevos, ya eres oficialmente criador de gusanos de seda.