Informática y Tecnología

Así pude analizar trafico web de mi competidor

Quieres saber cómo ve otros la competencia. Es decir, ¿qué tráfico mueve realmente ese sitio del que todos hablan pero que no enseña cifras?

Aquí no hay herramientas secretas que te den datos exactos y auditados de la facturación interna de otro. Eso no existe. Lo que sí existe es la habilidad de juntar migajas de información pública para crear un mapa bastante aproximado del territorio. Es un trabajo de arqueología digital, no de espionaje directo.

Piensa en esto: un sitio web no es un barco aislado. Es un puerto. Cada visitante que llega deja una estela visible si sabes dónde mirar. No es la factura completa, pero juntando estelas, puedes saber si atraca un bote o un transatlántico.

Las formas de estimar: leyendo las señales

Primero, olvídate de cifras absolutas. Tú quieres tendencias. Un sitio crece, se estanca o se hunde. Para saberlo, necesitas herramientas que lean la superficie. Te voy a mencionar unas cuantas, no porque sea una lista sagrada, sino porque en mi experiencia, dan ángulos distintos y entre ellas puedes triangular.

Herramientas de tráfico estimado:
Estas (como Semrush, Ahrefs, SimilarWeb) son las más obvias. Te dan un número aproximado de visitas mensuales y las fuentes (búsqueda, redes sociales…). Toda su base de datos se nutre de rastreos masivos y muestras de paneles de usuarios. Son útiles para ver tendencias («este sitio bajó un 40% en enero respecto a diciembre») y para comparar («mi sitio recibe la mitad de las visitas que el de mi competidor»).

Pero ahí está el detalle: son estimaciones. Para sitios muy grandes y conocidos, suelen acercarse más a la realidad. Para sitios pequeños o de nichos muy específicos, el margen de error se dispara. Úsalas como un termómetro grueso, no como un medidor de presión arterial de hospital. Te servirán para responder «¿es esto grande o pequeño?» y «¿sube o baja?».

Herramientas de autoridad y enlaces (off-page):
Este es el análisis del prestigio. Estas herramientas (Moz, Ahrefs de nuevo) se centran en los backlinks: cuántos sitios enlazan al que tú miras, desde dónde y con qué fuerza. Un sitio con muchos enlaces de calidad de periódicos y sitios de referencia suele tener, por pura lógica, más tráfico que uno con enlaces de foros y blogs abandonados. Es una correlación muy fuerte. Puedes ver cómo ha crecido o decrecido su perfil de enlaces con el tiempo, lo que te da otra pista sobre la dirección del tráfico.

Herramientas de posicionamiento (keywords):
Aquí es donde se ve la lucha por la visibilidad. Estas herramientas te dicen por qué palabras clave un sitio aparece en Google y en qué posición. Si ves que un competidor aparece en primer lugar para 1,000 búsquedas con alto volumen, es obvio que recibe un chorro de tráfico orgánico constante. Más útil aún es ver la evolución: si pierde posiciones en sus palabras clave principales, el tráfico orgánico probablemente se esté hundiendo.

Más allá de las herramientas: observación terca

Las herramientas te dan datos procesados. Pero a veces tienes que mirar la materia prima.

  • La actividad en redes sociales: Un sitio con contenido que se comparte miles de veces, con comentarios vivos en sus posts de LinkedIn o Twitter, está claramente generando tráfico de referencia. No es todo el pastel, pero es una porción.
  • La frecuencia de publicación: ¿Publican diez artículos nuevos a la semana? ¿O uno al mes? Un sitio que publica mucho suele estar invertido en captar tráfico, y si está bien hecho, lo consigue. Es una señal de ambición y de volumen operativo.
  • El volumen del sitio: ¿Cuántas páginas tiene indexadas? Puedes hacer una búsqueda en Google con site:dominio.com. Un sitio con miles de páginas indexadas que publica constantemente es una máquina diseñada para atrapar tráfico. Uno con 50 páginas está en otra liga.

Cómo lo uso yo: un ejemplo práctico

Te pongo un caso que me pasó hace poco. Un cliente estaba asustado porque un competidor directo había lanzado una web nueva muy vistosa y decían que «arrasaban».

  1. Primer vistazo con herramienta de estimación: Metí la URL en una de las herramientas. Me dijo que tenían unas 10,000 visitas mensuales estimadas. No es nada desdeñable para empezar.
  2. Análisis de keywords: Ahí vi el truco. Aparecían primero para búsquedas muy largas y específicas (long-tail), pero para ninguna palabra clave principal competitiva. Su tráfico era de nicho, no masivo.
  3. Chequeo de backlinks: El perfil de enlaces era pequeño, casi todo de directorios y algún blog pequeño. Cero enlaces de autoridad. Esto confirmó que era un recién llegado, no un actor establecido.
  4. Observación directa: En sus redes sociales, cada publicación tenía dos o tres likes, casi siempre de empleados. Poca interacción real.

Conclusión que le di al cliente: «No están arrasando. Están empezando bien posicionados en un nicho pequeño. Su tráfico es real pero modesto y frágil, porque depende de un puñado de palabras clave y no tiene autoridad. Es el momento de competir, no de asustarse.»

Al final, de lo que se trata es de esto: usar datos indirectos para hacer un retrato robot. Nunca tendrás la foto exacta, pero con suficientes pinceladas (tráfico estimado, palabras clave, enlaces, actividad social) el parecido será más que razonable para tomar decisiones. La clave está en no obsesionarte con un solo número, sino en cruzar todas las señales que deja ese barco invisible en el agua.