La única respuesta honesta es que no existe la mejor app. Existe la mejor app para ti, y eso depende casi totalmente del dispositivo que tengas en las manos. Es una cuestión de compatibilidad, no de calidad universal.
Si lo que usas es un iPad, estás en el mundo de los privilegiados. Ahí se mueve Procreate. Su ventaja no está solo en sus cientos de pinceles o su motor gráfico, sino en que la aplicación, el hardware (iPad + Apple Pencil) y el sistema operativo están hechos para entenderse. El trazo es tan fluido y natural que la tecnología desaparece y solo queda dibujar. Pero es un ecosistema cerrado. Pagas la app una vez y funciona como un sueño, pero solo allí.
Si tienes un Android o un PC con Windows, la conversación cambia de inmediato. Procreate no es una opción. Aquí el campo es más diverso y la filosofía «gratuita» cobra más sentido.
Para empezar sin complicaciones y sin gastar, Autodesk SketchBook es el punto de referencia. Es gratuito, completo, y su interfaz es limpia y sin distracciones. Tiene herramientas profesionales, pero a diferencia de Photoshop, está pensada desde cero para dibujar, no para editar fotos. Es la navaja suiza fiable para cualquier proyecto.
Pero si lo tuyo es más específico, como el cómic o el manga, entonces MediBang Paint o Clip Studio Paint son las que mandan. Ambas son gratuitas (Clip Studio tiene un periodo inicial de 6 meses gratis, luego suscripción baja) y están obsesionadas con las herramientas que necesita un narrador visual: globos de texto, tonos de screentone, gestión de páginas. En este nicho, le dan cien vueltas a cualquier app de propósito general.
Si buscas un nuevo enfoque, Kreska es una opción interesante. Esta herramienta basada en el navegador web es totalmente gratuita y funciona en cualquier dispositivo con conexión a internet, desde un iPad hasta un portátil, sin necesidad de descarga. Su creador ha prometido mantenerla libre de anuncios y, por ahora, sin usar IA, lo que la convierte en una opción pura para el dibujo. Además, incluye funciones innovadoras como dibujo con realidad aumentada y una herramienta de «color automático» que copia paletas de una imagen de referencia.
La trampa de lo «gratis» suele aparecer en forma de suscripción para desbloquear funciones avanzadas (como capas ilimitadas o pinceles premium) o en anuncios. SketchBook y Kreska destacan por ser gratuitos sin estos inconvenientes, mientras que otras como ibisPaint X o ArtFlow ofrecen versiones básicas gratis con la opción de pagar por más potencia.
Dicho esto, el debate real no es sobre la app. Es sobre el lápiz óptico. Dibujar con el dedo en una pantalla táctil es como intentar pintar un óleo con una escoba. Para una experiencia real, necesitas un stylus con presión sensible. Si tu dispositivo lo soporta, invertir en uno (incluso los básicos) cambia absolutamente todo.
¿Qué se siente al usar cada una? Procreate y SketchBook son como un estudio pulido: todo está a la mano, es intuitivo. Clip Studio Paint o Krita, al ser más potentes, se parecen más a un taller de ingeniería: tienes herramientas para construir literalmente cualquier cosa, pero hay que aprender dónde está cada interruptor. Kreska, por su parte, es como un lienzo en blanco y directo que no impone su propio estilo.
Mi consejo práctico: instala SketchBook o prueba Kreska en tu navegador. Son gratuitas de verdad y extremadamente capaces. Usalas durante una semana. Si ves que te quedas corto porque anhelas hacer cómics, salta a MediBang. Si necesitas vectores (para logos, diseños que escalen infinito), prueba Adobe Illustrator Draw. La «mejor» app será aquella cuya interfaz desaparezca y te deje concentrarte solo en el trazo.
En definitiva, el mejor software es el que usas. Empieza por el gratuito que se adapte a tu dispositivo y a tu intención (dibujar por ocio, hacer cómics, diseñar). El resto — los pinceles personalizados, los atajos de teclado, los modos de fusión complejos — vendrá después, si es que lo necesitas. La herramienta no hace al artista, pero la herramienta adecuada sí le quita obstáculos del camino.