El grifo que es Suno AI ya está abierto, pero no todos beben lo mismo. La palabra «gratis» aquí es el mayor gancho comercial que han podido meter en la letra pequeña de internet. Te metes, te sueltan 50 créditos diarios (eso son unas 10 canciones al día) y piensas que es el paraíso. Y lo es, hasta que das con el muro de lo que realmente es crear algo tuyo.
⚖️ Lo que realmente te dan «gratis»
Lo que Suno llama «gratis» es una lanzadera muy bien diseñada. Funciona así:
- Límite diario: 50 créditos. Cada canción corta (2 minutos) son 5 créditos. Un par de ideas por la mañana y ya estás seco. Si no has hecho nada, se renuevan a las 00:00 UTC, no cuando tú te levantas.
- Calidad atrasada: Usas el modelo v3.5. Según ellos, con voces más robóticas y menos expresión. Los modelos buenos (v4.5+) están tras el muro de pago.
- Sin derechos: Esta es la que duele. Lo que creas en el plan gratis no es comercialmente tuyo. Suno se lo queda. No puedes monetizarlo, venderlo, ni siquiera afirmar con propiedad que la canción es tuya.
- Cola compartida: Tus canciones se generan en la misma fila que la de todo el mundo. Con un plan de pago te meten en la cola rápida.
- Perfil público por defecto: Tu nombre de usuario, tus canciones, todo es visible para cualquiera que pase por ahí a menos que seas usuario de pago.
Es un modelo clásico de «freemium»: te dan la droga para que te enganches a la posibilidad, pero la dosis real cuesta dinero.
💸 El salto a la piscina de pago: qué compras realmente
Si pagas, no solo compras más canciones. Compras propiedad, calidad y control.
Pagas para que la máquina deje de ser un juguete y se convierta en una herramienta. Pagas por poder llamar «tuyo» a lo que creas. Ese es el verdadero producto.
🧐 La parte que nadie te cuenta (y debería)
Más allá del precio está la letra pequeña de la industria:
- ¿En qué se entrena? No lo dicen abiertamente, pero la industria discográfica los está demandando. La acusación es clara: entrenaron sus modelos con música con copyright de artistas como Michael Jackson o ABBA sin permiso. Usar Suno, por tanto, no es un acto neutral. Es alimentar un modelo de negocio que está en el ojo del huracán legal por apropiarse del trabajo de otros músicos.
- No es un entorno controlado. Aunque tiene filtros, se han colado canciones con mensajes de odio o desinformación usando lenguaje codificado. Es un espacio público y abierto.
- Tus datos son suyos. Todo lo que generas se almacena en sus servidores. Borrarlo requiere una solicitud manual.
🤔 Entonces, ¿qué hago?
La pregunta no es si es gratis, sino qué quieres hacer con él.
- Si solo es para probar, reírte un rato o generar una canción para un meme, el plan gratuito es más que suficiente. Es un juguete increíble.
- Si eres un creador de contenido (videos de YouTube, podcasts, redes) y necesitas música de fondo sin derechos de autor, probablemente el Plan Pro sea tu mejor opción. Tienes volumen y lo que creas es legalmente usable.
- Si eres un músico, productor o alguien que busca serio integrar la IA en su flujo de trabajo, necesitas al menos el Plan Pro por el acceso a Suno Studio y el control de edición. El Premier es para quien genera a escala industrial.
La verdad que nadie te cuenta no es el precio. Es que al usar Suno, participas en un experimento masivo que redefine qué es crear música y quién se beneficia de ello. El plan «gratis» es solo la puerta de entrada.