Post actualizado el día octubre 24, 2026 by DeiviSanzPlay
La expresión «descargar Windows 11 gratis» esconde una realidad que conviene aclarar antes de pulsar ningún botón: Microsoft distribuye la imagen oficial del sistema sin coste, pero la activación depende de una licencia. Es decir, puedes bajar el archivo ISO y usar el sistema con la marca de agua de «activar Windows» en la esquina inferior derecha, con personalización limitada, hasta que introduzcas una clave válida. Si actualizas desde un Windows 10 ya activado en el mismo equipo, la licencia se hereda y la activación es automática en la mayoría de los casos.
Requisitos que suelen frenar la instalación
Antes de descargar nada, verifica el hardware con la herramienta PC Health Check de Microsoft. Los tres puntos que generan más dudas en la práctica son:
- TPM 2.0: muchos portátiles de 2017-2018 lo tienen desactivado en la BIOS/UEFI, no ausente. Se activa en el apartado de seguridad del firmware, a veces etiquetado como «PTT» (Intel) o «fTPM» (AMD).
- Arranque seguro (Secure Boot): requiere que el disco esté en formato GPT. Si tu Windows 10 se instaló en MBR, tendrás que convertir la partición con mbr2gpt antes de actualizar, un paso que la mayoría de tutoriales omite.
- Espacio en disco: 64 GB mínimo, aunque en equipos con poca memoria interna conviene reservar bastante más por las actualizaciones acumulativas.
Descarga del archivo ISO desde la web oficial
Accede a la página de descarga de Windows 11 en el sitio de Microsoft y elige la opción de crear medios de instalación. La herramienta Media Creation Tool permite dos rutas:
- Actualizar este equipo ahora: descarga e instala en el mismo proceso. Cómodo, pero si algo falla a mitad, el diagnóstico es más complicado.
- Crear medios para otro equipo: genera un USB de arranque o un ISO. Recomendado si vas a instalarlo en un ordenador distinto o quieres conservar el archivo.
El ISO pesa varios gigabytes (ronda los 5-6 GB según la versión), así que usa una conexión estable. Un error frecuente: descargar el ISO en un equipo con Windows y luego intentar montarlo en un Mac para crear el USB. La herramienta de Microsoft solo funciona en Windows; para macOS necesitas formatear el USB en FAT32 y copiar los archivos manualmente, lo que no siempre arranca en equipos con UEFI estricta.
Creación del USB de arranque
Necesitas un pendrive de al menos 8 GB. El proceso borra todo su contenido, así que respalda antes. Si usas Rufus como alternativa a la herramienta oficial, selecciona el esquema de partición GPT y sistema de destino UEFI (no CSM); de lo contrario, el equipo puede no reconocer el medio de arranque.
Instalación paso a paso
- Reinicia y entra al menú de arranque (F12, F11 o Esc según el fabricante).
- Selecciona el USB. Si no aparece, revisa que el arranque seguro esté activo y el USB creado en GPT.
- Elige idioma y pulsa «Instalar ahora».
- Si tienes clave, introdúcela; si no, pulsa «No tengo clave de producto» y elige la edición (Home o Pro).
- En tipo de instalación, selecciona «Personalizada» para instalación limpia o «Actualizar» para conservar archivos.
- Selecciona la partición. Ojo: si el disco tiene varias particiones de recuperación del fabricante, la instalación puede crear una cuarta y fallar. En ese caso, elimina las particiones del disco de sistema y deja que Windows las recree.
Primeros ajustes tras el primer arranque
Windows 11 obliga a configurar una cuenta Microsoft durante la instalación en la edición Home. Si prefieres una cuenta local, puedes desconectar la red en el paso de conexión (aunque en versiones recientes el truco de oobebypassnro requiere abrir la consola con Mayús+F10). Después:
- Revisa Windows Update: instala los controladores de chipset y gráficos antes que cualquier otro programa.
- Activa BitLocker solo si tienes clara la gestión de la clave de recuperación; perderla bloquea el disco de forma permanente.
- Comprueba el estado de activación en Configuración → Sistema → Activación.
Lo que no funciona o conviene saber
Instalar Windows 11 en hardware no compatible (sin TPM 2.0 o con CPU fuera de la lista) es posible mediante parches al registro o herramientas de terceros, pero Microsoft no garantiza actualizaciones y puede bloquear la recepción de parches de seguridad mayores. Según la documentación oficial, los equipos no compatibles no tienen derecho a soporte. Tampoco existe una versión «gratis para siempre» fuera de la licencia: las claves de bajo coste que circulan en webs de terceros suelen ser OEM revendidas, con riesgo de desactivación posterior.
Un detalle que solo se descubre con la práctica: en portátiles con doble disco (SSD NVMe + HDD), el instalador a veces coloca el gestor de arranque en el disco equivocado si no desconectas el secundario durante la instalación. El resultado es un equipo que no arranca al retirar el disco donde quedó el sector de arranque. Desconectar el disco secundario antes de instalar evita este problema de raíz.
Perfiles verificables: Sitio web
Publicado el 24 de October de 2026. Última revisión: 24 de October de 2026.



