Informática y Tecnología

¡Cuidado con la Asistencia Rápida de Windows! El fallo crítico que permite que controlen tu PC

Post actualizado el día septiembre 19, 2026 by DeiviSanzPlay

Ahora mismo la está pisando mucha la han puesto de moda. Hablan contigo por  es una que permite que alguien, desde su casa, vea tu pantalla o incluso tome el, si tú se lo permites. La idea era buena: ayudar a distancia sin tocar físicamente el ordenador. Tú, como el que necesita de seis números. Ese código caduca en 10 minutos, así que tiene que dárselo va cifrada por el puerto 443 (el típico del HTTPS). Microsoft dice que ellos no guardan lo que haces en la sesión, ni tus movimientos de ratón ni nada de eso. Solo almacenan cosas técnicas, como cuándo empezó y terminó la conexión, durante tres días como mucho. El problema no es que la app tenga agujeros, sino que la usan para timar.

De hecho, según una noticia que leí, Microsoft está detectando una burrada de intentos de conexión sospechosos cada día con Asistencia rápida windows. Tanto es así, que la propia empresa está recomendando a los usuarios que, si pueden, no la usen. Para empresas sugieren otra llamada “Remote Help”, pero esa no está disponible para el común de los mortales. La broma ha salido cara.


¿Y qué pasa si no te funciona?
A veces la quick assist app se puede atascar. Cosas que he visto que la gente hace:

  • Ejecutarla como administrador.
  • Desinstalarla y volver a instalarla desde “Características opcionales” en la Configuración de Windows.
  • Asegurarte de que tienes instalado el “Microsoft Edge WebView2”, que es un componente que necesita. A veces se instala solo la primera vez que abres la aplicación.

También es importante que la hora y la fecha de tu ordenador estén bien configuradas, si no, puede dar problemas para conectar.


En resumidas cuentas:
La asistencia rápida es una herramienta la mar de útil si sabes con quién la usas. Para ayudar a familiares o amigos de toda confianza, va como un tiro. Pero se ha vuelto un arma de doble filo. Los estafadores la conocen bien y la usan sin piedad. Así que si alguna vez te llama un “técnico de Microsoft” que tú no has contactado, ni se te ocurra abrirle la asistencia rápida aplicación de escritorio.

Al final, es cuestión de sentido común. La tecnología está ahí, pero el eslabón más débil seguimos siendo las personas.