Post actualizado el día octubre 13, 2026 by DeiviSanzPlay
Si tienes un lavavajillas Siemens, sabes que no es un electrodoméstico cualquiera. Estos cachorros alemanes traen funciones que parecen sacadas de una nave espacial, pero si no los limpias bien, acaban oliendo a cloaca y lavando peor que a mano. Te lo digo claro: una limpieza profunda de lavavajillas Siemens cada dos meses te ahorra averías caras y discusiones con la parienta por los vasos con restos de grasa.
No te vengas arriba con productos milagro. Lo primero es leer el manual de tu modelo concreto. Sí, ya sé que es un coñazo, pero cada Siemens (iQ300, iQ500, iQ700) tiene sus rarezas. Por ejemplo, algunos tienen un depósito de sal que se obstruye si usas pastillas 3 en 1 y no echas sal aparte. Eso lo avisa el manual, no el vecino del quinto.
El filtro: el punto negro que todos ignoran
El filtro es el sitio donde se acumula la porquería de meses. Si no lo limpias, el agua no drena bien y empieza a oler a huevo podrido. Sácalo una vez a la semana y enjuágalo bajo el grifo con agua caliente. A veces hay restos de etiquetas de queso o arroz pegado que parecen cemento. Usa un cepillo de dientes viejo para las rejillas. Y ojo, no lo laves en el lavavajillas, que es una ironía absurda.
Muchos usuarios de lavavajillas Siemens se quejan de mal olor incluso después de limpiar el filtro. La culpa suele ser del desagüe: echa un vaso de bicarbonato y otro de vinagre blanco en el fondo, deja actuar 15 minutos y luego pon un ciclo corto en caliente. Eso desatasca el sifón y mata bacterias.
Descalcificación: el enemigo invisible de tu lavavajillas Siemens
La cal es la asesina silenciosa. En zonas con agua dura, tu Siemens se llena de sarro en los rociadores y en la resistencia. Siemens recomienda usar un descalcificador específico cada 3 meses. No vale el típico líquido de supermercado barato: busca uno con ácido cítrico o ácido málico. Yo he probado el de la marca Finish y el de Siemens, y el original va mejor, aunque duela pagarlo.
Si no quieres gastar, un truco casero: llena el compartimento de detergente con ácido cítrico en polvo (lo venden en droguerías) y pon el programa más caliente. Eso elimina la cal sin dañar las gomas. Eso sí, no lo hagas más de una vez al mes o te cargarás las juntas.
Rociadores y brazos aspersores: que el agua llegue a todas partes
Los brazos aspersores del lavavajillas Siemens tienen agujeritos minúsculos que se taponan con restos de comida y cal. Si no los limpias, el agua sale torcida y los platos de arriba salen sucios. Desmóntalos (suelen salir tirando hacia arriba con cuidado) y sumérgelos en agua caliente con vinagre durante media hora. Luego pasa un palillo por cada agujero. Es un coñazo, pero es la diferencia entre un lavado perfecto y uno de pena.
No uses alfileres ni alambres, que rallas el plástico y luego se acumula más suciedad. El palillo de madera es tu mejor aliado. Y revisa también el filtro de la parte inferior de la cuba, ese que mucha gente no sabe ni que existe.
Gomas de la puerta: fugas y malos rollos
Las gomas de la puerta son otro punto crítico. Con el tiempo se llenan de moho negro y dejan pasar agua. Limpialas cada quince días con un paño húmedo y un poco de jabón neutro. Si ves manchas negras, usa una mezcla de agua oxigenada y bicarbonato. Y si están muy deterioradas, cámbialas: cuestan cuatro duros y evitan que se te inunde la cocina.
En los modelos Siemens con puerta automática (como el iQ700), la goma superior sufre más porque el vapor se concentra. Ahí es donde primero aparece el moho. No esperes a que huela.
Programas de limpieza y productos: lo que funciona de verdad
Muchos lavavajillas Siemens traen un programa específico de limpieza (suele llamarse ‘Máquina limpia’ o ‘Cuidado del aparato’). Úsalo con un limpiador específico para lavavajillas. Si no lo tienes, el ciclo intensivo con ácido cítrico hace el apaño. Eso sí, no metas platos en ese ciclo, obviamente.
Las pastillas todo en uno no son suficientes para una limpieza profunda. La sal y el abrillantador siguen siendo necesarios en muchos modelos Siemens, sobre todo si el agua es dura. Y no te creas eso de que ‘con el 3 en 1 no hace falta sal’. El manual de Siemens lo desmiente: la sal regenera la resina descalcificadora y sin ella el sarro se acumula en la caldera.
Errores que te cargan el lavavajillas Siemens
- Usar lejía pura: corroe las gomas y las partes metálicas. Ni se te ocurra.
- Echar vinagre en el compartimento de abrillantador: puede dañar el dosificador. El vinagre va en el fondo o en un vaso, no ahí.
- No limpiar el filtro nunca: el 80% de las averías por mal olor y mala limpieza vienen de ahí.
- Ignorar el manual: cada modelo tiene sus peculiaridades, y forzar piezas puede romperlas.
Si sigues estos pasos, tu lavavajillas Siemens te durará años y lavará como el primer día. No hay magia: es constancia y sentido común. Y si ves que el agua no calienta o hace ruidos raros, llama al técnico antes de que la avería sea mayor. Una limpieza profunda de lavavajillas Siemens bien hecha te ahorra un dineral en reparaciones.