Post actualizado el día noviembre 1, 2026 by DeiviSanzPlay
Antes de sentarte con el papel, aclara esto: el modelo 145 no lo rellena cualquiera, solo la persona que recibe rendimientos del trabajo y quiere que su pagador le aplique la reducción por tributación individual. Si esa frase no describe tu caso, seguir leyendo te va a confundir más que ayudar. La duda típica de quien busca cómo rellenar el modelo 145 suele venir de una situación concreta: pareja, hijos, hipoteca y una nómina que no cuadra con lo que retienen.
El formulario lo entrega la empresa o la entidad pagadora, no Hacienda. Tú lo cumplimentas y lo devuelves firmado. Lo que comunicas ahí es tu previsión de ingresos y tu situación familiar para que el retenedor calcule el porcentaje de IRPF. No es una declaración de la renta ni sustituye al modelo 100.
Qué casillas provocan más errores al comunicar datos al pagador
La casilla 1 (situación familiar) y la 2 (hijos o ascendientes) son las que generan más devoluciones del formulario. En la práctica, mucha gente marca «soltero» porque no está casada, cuando el 145 distingue entre soltero, casado con cónyuge sin rentas superiores a un umbral y otros supuestos. Marcar mal esa casilla cambia por completo la reducción aplicable.
Un caso real que veo a menudo: pareja de hecho con hijos, uno de los dos sin ingresos. La persona con nómina marca soltero y no incluye al hijo en la casilla 2 porque «ya lo hace el otro progenitor». Resultado: retención más alta de la necesaria durante todo el año y susto en la declaración. El modelo 145 permite asignar los mínimos a quien los genera, pero hay que decírselo al pagador por escrito.
Qué pasa si tu situación cambia a mitad de año
El 145 no es un documento que se firma una vez y se olvida. Si en marzo te separas, en junio nace un hijo o en septiembre tu cónyuge empieza a trabajar, estás obligado a comunicarlo al pagador. Muchas empresas no lo piden de nuevo y el empleado tampoco lo entrega, así que la retención queda desfasada hasta la declaración.
No existe un plazo automático de Hacienda para actualizarlo; el deber es comunicar la variación «en el momento en que se produzca». En la práctica, si tu empresa tiene un portal de empleado, suele haber un apartado para resubir el modelo. Si no, pídelo a nóminas por correo para dejar rastro.
Limitaciones que conviene tener claras antes de firmar
El modelo 145 no sirve para deducciones autonómicas, ni para gastos de vivienda, ni para ingresos de actividades económicas. Tampoco lo puedes usar si percibes rendimientos del trabajo como administrador de una sociedad con participación significativa: ahí el régimen es otro.
Y no garantiza que la retención final sea exacta. Si tus ingresos reales acaban siendo muy distintos de lo que declaraste, la diferencia se regulariza en la declaración de la renta, no en el 145. Este formulario es una previsión, no una promesa.
Orden práctico para cumplimentarlo sin liarte
Pide el modelo en papel o descárgalo del portal de la Agencia Tributaria. Rellena tus datos identificativos, marca la casilla de situación familiar que corresponda, indica si tienes hijos o ascendientes a tu cargo, señala si eres pensionista o si tienes discapacidad reconocida y firma. Si tu pareja también trabaja, decide quién incluye a los hijos y asegúrate de que ambos entregáis versiones coherentes a vuestras respectivas empresas.
Antes de entregarlo, revisa dos cosas: que el NIF esté bien y que las cifras de previsión de ingresos sean razonables, no una estimación optimista para pagar menos cada mes. Hacienda cruza los datos con el modelo 190 que presenta tu empresa y las diferencias se ven.
Si tienes dudas sobre qué casilla marcar en tu caso concreto, consulta el manual práctico de la Agencia Tributaria o a un asesor. El formulario es corto, pero las consecuencias de rellenarlo mal duran hasta la siguiente campaña de renta.
Perfiles verificables: Sitio web
Publicado el 1 de November de 2026. Última revisión: 1 de November de 2026.