El plegado de un sobre no replica un rectángulo centrado sino un romboide orientado al eje de la solapa, cuyo cierre expresa la relación 1:√2 entre la diagonal del cuadrado inicial y el lado menor del rectángulo final. Su forma se deriva de la intersección de tres pliegues interdependientes, no de una plantilla pre-recortada.
El comportamiento no documentado en papel estándar A4 (210×297mm) es que la diferencia de 0.7mm entre el ancho teórico y el real del pliegue lateral izquierdo genera una acumulación de tolerancia que desvía la punta de la solapa 3° fuera del eje central si el primer doblez no incorpora compensación. El umbral de error visible empieza en 1.2mm de asimetría en las aletas laterales.
Para verificar la geometría antes de marcar pliegues definitivos, ejecuta el plegado en seco con presión cero. El rectángulo interior debe medir exactamente 110×160mm para un sobre comercial DL. Si obtienes 112×158mm, el diagnóstico es inversión del orden de pliegues: las aletas laterales se doblaron antes que la inferior.
En producción repetitiva con papel reciclado 90gsm, aplicando esta secuencia sobre 500 unidades con plegadora manual, el efecto secundario que nadie documenta es el microdesgarro en la fibra del vértice superior de la solapa tras 50 ciclos de apertura/cierre. La mitigación más efectiva que he encontrado es el pre-marcado con plegadera de teflón aplicando 1.8kg de presión lineal durante 1 segundo exacto, nunca con uña metálica.