Preguntas y Respuestas

Disneyland Paris todo lo que debes saber para poder ir y mejorar tu viaje por París

Total, que después de darle vueltas a la idea un montón, el otro día me lancé al fin a eso del Disneyland Paris. Siempre me había parecido una cosa súper lejana y de ricos, me lo imaginaba como algo que costaba un ojo de la cara y al que no podías llegar sin un coche. Y mira, resulta que estaba metiéndome la pata hasta el fondo en todo.

Lo primero que me di cuenta es que todo el mundo te dice «compra entradas con tiempo». Vale, sí, pero eso no quiere decir nada. Hay que meterse en el disneyland paris website oficial y fijarse bien, porque los precios cambian como el tiempo. Un día entre semana en enero puede salirte por 50 euros el acceso a un parque, pero si pinchas en un sábado de verano, se dispara a casi 100. Encontrar ofertas de verdad es más difícil que ver a Mickey sin cola. Y claro, te pones a mirar opciones y ves los disneyland paris packages, los disneyland paris holidays, y te mareas. Mucha gente junta hotel y entradas así, en paquete.

Pero aquí viene el truco que yo descubrí: para encontrar disneyland paris tickets buenos, tienes que ser como un sabueso. Las entradas de euro disney se ponen a la venta entre 3 y 6 meses antes. Y sí, comprar online es más barato que en taquilla el día de. Pero ojo, porque hay mil tipos de billete: de disney land paris 1 día y 1 parque, de disneyland y Walt Disney Studios en un día, o los que duran más días. Y entonces, si eres como yo, te preguntas: ¿cuánto tiempo le dedicas a esta locura? La opinión que más vi, y que ahora comparto, es que lo ideal para ver el paris disneyland y el de los estudios sin volverse loco son dos días, uno para cada parque.

Una vez tienes las entradas, piensas en el alojamiento. Y aquí hay dos caminos muy distintos. Está la gente que se mete en un disneyland paris hotel. Esto tiene un ventajón enorme, y no es solo la decoración de los disneyland paris hotels. Es que te dejan entrar a los parques una hora antes que a todo el mundo. Imagínate, poder ir a las atracciones más famosas con colas ridículamente cortas o ver el castillo sin una mancha de gente. Pero claro, en el disney france todo tiene precio, y estos hoteles dentro del recinto suelen ser más caros. Además, parece que si quieres solo habitación sin las entradas incluidas, no puedes hacerlo online y tienes que llamar por teléfono. Para mí, que iba con presupuesto apretado, la opción fue buscar hotel en París y hacer el viaje ida y vuelta en el día.

Y aquí llega otra cosa que me sorprendió gratamente: llegar a eurodisney desde el centro de París es una puta maravilla. Coges la línea de tren RER A (la que tiene la parada marcada con el icono de Mickey, no tiene pérdida) y en unos 40 minutos y por 5 euros el trayecto estás en la estación de Marne-la-Vallée. Sales del tren, cruzas unos torniquetes y ya ves las puertas del paris disney. Es imposible perderse.

El día que llegas, mi consejo de oro: la app oficial de Disneyland Paris. Sin esa app, estás perdido. Te salva la vida. Con ella ves los tiempos de espera de las colas en tiempo real, puedes reservar mesa en algunos restaurantes, miras dónde están los personajes y llevas los tickets en el móvil. Si hay algo que hace la diferencia entre un día de estrés y uno más o menos llevadero, es esa app. Y no te cuesta nada descargarla.

Comer dentro es otro mundo. Los restaurantes con servicio, como el Bistrot Chez Rémy de Ratatouille, se llenan semanas antes, así que si quieres algo de ese estilo, tienes que planearlo con mucho tiempo. Yo fui con la idea de gastar poco, así que opté por el «fast food» dentro del parque. Comí en uno que se llama Au Chalet de la Marionnette, por unos 13 euros el plato principal con patatas. No es gourmet, pero para reponer fuerzas va bien. Eso sí, la mayoría de opciones económicas son comida rápida de siempre. Y lo que casi nadie dice: puedes entrar tu propia comida y bebida desde fuera. Yo vi familias con bocadillos y botellas de agua. Una amiga me dijo que llevase una botella reutilizable, porque dentro hay fuentes para rellenarla y te ahorras pagar 4 euros por cada botellita de agua. Un detalle que marca.

Otra cosa que aprendí a la fuerza: el tiempo en París es un desastre, y en eurodisney paris también. Un día puede empezar soleado y en media hora estás empapado. Llevar un chubasquero fino, de esos que se pliegan, es mucho más práctico que un paraguas, que acabas arrastrando por todas las atracciones.

Al final, mi resumen del disneylandparis es este: sí, es un negocion redondo y todo es caro. Pero también es verdad que con un poco de planificación (y siendo un poco tacaño, como yo), puedes pasarlo increíble sin arruinarte. No hace falta alojarse dentro ni comprar todos los pases extras. Solo hace falta saber moverte, usar la app y no tener miedo a ir con tu propio bocata. La magia, si te gusta ese rollo, pues está ahí, en el ambiente, en el castillo, en la música… aunque a veces la mayor magia es evitar la cola de dos horas para montar en la montaña rusa de moda.