Este fin de semana me fui a la Puerta del Sol porque llevaba tres días viendo en TikTok el fenómeno de los therians. Mi idea era simple: verlo con mis propios ojos. Llegué allí y flipé. Pero no por los chavales con máscaras de lobo corriendo a cuatro patas, que había dos como mucho. Flipé por la cantidad de adultos con el móvil en alto esperando a que saliera el espectáculo del circo.
Ahí está la clave de todo este asunto: lo grave no son ellos. Lo grave son los adultos montando el escándalo. Eso es precisamente lo que nadie explica en los titulares. Así que voy a contarlo yo.
¿Qué es un therian? Definición y origen del término
Un therian es una persona que experimenta una conexión profunda con un animal no humano. No es un disfraz, no es un juego de rol y no es una broma de internet. Es una identidad: sienten que, de alguna manera, tienen algo de ese animal en su interior.
La primera vez que escuché lo de «conexión espiritual con un animal» pensé: otro invento de internet. Pero cuando le pregunté a un chaval que estaba en Sol con una cola blanca hecha a mano, me respondió algo que me dejó pensando: «Oye, que yo soy persona el 90 por ciento del día, esto no va de ir a cuatro patas al instituto».
Y tenía razón. Los therians no van por ahí creyendo que son animales literalmente. En los propios foros de la comunidad lo dejan claro: es biológicamente imposible transformarse en tu teriotipo (el animal con el que se identifican). Saben perfectamente que son humanos. Simplemente sienten esa conexión como parte de quiénes son.
Therians vs furries: diferencias clave que nadie explica
Aquí hay mucha confusión, así que lo explico de forma directa. Un furry se pone un traje de animal y actúa como tal. Es un hobby, una afición, algo que hace en ciertos contextos. El furry interpreta un personaje.
Un therian afirma que lo lleva dentro. No es una actuación ni algo que se pone y se quita. Es parte de su identidad, esté o no con una máscara puesta. Que no se pueda demostrar científicamente, de acuerdo. Pero tampoco hace falta tomarlo a broma.
Quadrobics: el deporte que confunde a todo el mundo
Lo que más se ha viralizado es ver a chavales moviéndose a cuatro patas, saltando y corriendo. Eso tiene nombre propio: quadrobics. Un chaval me explicó que eso es prácticamente un deporte en sí mismo. Entrena saltos, equilibrio y coordinación. Y que puede no tener nada que ver con lo que uno siente por dentro respecto a su identidad therian.
Hay quien practica quadrobics sin ser therian, y therians que no hacen quadrobics. Los vídeos de TikTok mezclan ambas cosas y por eso todo parece más extraño de lo que realmente es.
El papel de los adultos en la polémica de los therians
En Sol había más gente esperando a reírse que chavales con máscaras. Eso es lo preocupante. Un hombre a mi lado decía textualmente «hay que darles dos hostias para que se enteren» mientras su hijo de 12 años miraba el móvil sin decir nada. Y yo pensaba: pero si estos críos no están haciendo daño a nadie.
El tema se ha agravado cuando la política se ha metido por medio. «Therians, transespecie, ideología» ya es un combo que vende. Lo mismo que se usó contra el colectivo trans se aplica ahora contra esto: que si nos vamos al garete como sociedad, que si la degeneración de Occidente. Los chavales de 15 años que solo quieren saltar con sus colegas se encuentran de repente siendo el centro de un debate político que no pidieron.
Y no, no es lo mismo identificarte con un lobo que ser una persona trans. Cualquiera con dos dedos de frente lo entiende. Pero cuando la bronca está servida, los matices desaparecen.
Qué dice la psicología sobre el fenómeno therian
Una psicóloga que aparecía en varios vídeos sobre el tema lo explicó con bastante claridad: los adolescentes siempre se han agrupado en tribus para ser raros juntos. Antes eran los rockeros, luego los emos, los frikis de los juegos de rol y ahora esto.
La búsqueda de identidad en la adolescencia siempre ha funcionado así. La diferencia es que ahora el algoritmo de TikTok les amplifica y nosotros, los adultos, entramos en modo «esto es nuevo y da miedo». No es nuevo. Es la adolescencia de siempre, con otra estética.
Qué está pasando en otros países con los therians
Mientras aquí nos peleamos en Twitter, en otros países están siendo más prácticos. En México, por ejemplo, ya se está hablando de una Ley Therian en Nuevo León para prevenir el acoso escolar a jóvenes que se identifican con esta comunidad. Han llegado a la conclusión de que si hace falta una ley es porque el acoso va en serio.
En Barcelona hubo altercados y cuatro detenidos, pero los therians apenas aparecieron. La gente fue a buscar pelea porque alguien les dijo que ahí había «raros». Y eso sí que es alarmante.
Conclusión: los therians no son el problema, lo somos los adultos
Los therians son adolescentes, y algunos adultos, que sienten una conexión con un animal y construyen su identidad alrededor de eso. No están locos, no se creen animales de verdad y no hacen daño a nadie.
Lo que sí hace daño es el espectáculo que montamos los adultos alrededor de ellos: grabarlos para humillarlos, convertirlos en arma política, ir a buscarlos para pelea. Al final, lo que he visto en la calle es que los que más ruido hacen no son los que se ponen las orejas, sino los que vienen a grabarlos y reírse. Eso dice más de nosotros que de ellos. Hemos convertido una dinámica adolescente en un campo de batalla de adultos. Y eso sí que es de locos.