Parece que te topaste con el clásico muro de los pagos digitales. He tenido que lidiar con esto más veces de las que me gustaría admitir, y la frustración es real porque casi nunca te dicen el motivo real. La pantalla solo se vuelve roja y ya está. Tras pelearme bastante, esto es lo que he sacado en claro.
Para los problemas de Google Wallet/Google Pay
El 90% de los fallos vienen de tres sitios: algo no está configurado, el sistema de seguridad se ha puesto pesado, o tu banco es quien dice que no.
- El móvil como herramienta física: Para pagar tocando, tu teléfono no solo tiene que tener NFC, sino que este debe estar encendido y con Google Wallet como app por defecto. Si tienes otro monedero (como el de Samsung), pueden pelearse. Ve a Ajustes > Conexiones > NFC y pagos sin contacto y asegúrate de que la opción predeterminada es Google Wallet. Si el cajero dice que no pasó, pero en tu móvil salió el visto, prueba en otro terminal o pregunta si aceptan pagos móviles. A veces el problema es de ellos.
- La batalla contra la seguridad (y los teléfonos modificados): Esto es importante: a Google no le gustan los móviles modificados. Si tienes el bootloader desbloqueado, el teléfono está rooted o le has instalado una ROM personalizada, es muy posible que Google Wallet directamente no funcione en tiendas. Es su manera de proteger los datos. También necesita un bloqueo de pantalla seguro (PIN, patrón, huella) activado para cada pago.
- El drama de las tarjetas «inhabilitadas» o «pendientes de verificar»: Este mensaje es de los que más rabia dan. Si Google detecta algo raro (un pago en un sitio nuevo, un cambio de ubicación), puede bloquear la tarjeta de forma preventiva. Te mandan a
payments.google.coma verificar. Ahí, harán un cargo temporal de unos céntimos con un código de 8 dígitos en el concepto. Necesitas ese código para desbloquearla. Si no llega el cargo, espera 2 días y revisa el extracto. Y ojo, la información (nombre, dirección) que tienes en Google Payments debe coincidir letra por letra con la que tiene tu banco. Una calle abreviada o un segundo apellido de más puede tumbarlo. - Trucos que a veces funcionan: Si nada va, prueba lo básico: actualiza la app de Google Wallet desde Play Store, limpia la caché de la app (Ajustes > Apps > Google Wallet > Almacenamiento > Borrar caché) y asegúrate de tener buena señal (datos o WiFi) en el momento de pagar. A veces la app necesita conexión para autorizar. Si usas dos tarjetas SIM, intenta dejar solo la principal en la ranura 1.
Para los problemas con PayPal
Con PayPal, los problemas suelen ser más sobre tu cuenta y la comunicación con el otro lado que sobre la tecnología en sí.
- Cuando PayPal rechaza un pago de entrada: Si al pagar algo te lo rechazan, no suele ser (solo) cosa de PayPal. Tu banco o la entidad emisora de la tarjeta son los primeros en filtrar. PayPal a menudo no sabe el motivo por privacidad. Antes de nada, revisa los datos de la tarjeta en PayPal: que no esté caducada y que la dirección sea la actual. Luego, llama a tu banco. A veces, por seguridad, bloquean transacciones online con PayPal si no les avisas.
- La cuenta limitada o la verificación eterna: Es común. Para «ofrecer un servicio seguro», PayPal puede pedirte que verifiques tu identidad, confirmes tu correo electrónico o confirmes la cuenta bancaria vinculada. Es un fastidio, pero si no lo haces, te limitarán. Revisa el apartado de «Alertas» o «Estado de la cuenta» en tu perfil.
- Cuando el problema es lo que compraste (o no llegó): Aquí es donde el Centro de Resoluciones de PayPal es tu única arma. No puedes «cancelar» un pago completado, pero si el producto no llega o es muy distinto a lo descrito, tienes 180 días para abrir una disputa. Hazlo desde el Centro de Resoluciones. El truco está en documentar todo: capturas de la descripción original, fotos de lo que te llegó, correos con el vendedor. Primero, PayPal intentará que os arregléis con el vendedor. Si en 20 días no hay solución, puedes escalarlo a una reclamación, y entonces PayPal investiga y decide quién tiene razón. Para problemas de facturación (como cargos duplicados), también empieza por ahí.
- Cuando eres tú quien recibe el pago y no llega: Si es a través de una app, confirma que el correo electrónico de tu cuenta PayPal esté verificado y que sea el mismo que usó la app para enviarte el dinero. Revisa también la carpeta de spam.
Mi enfoque personal cuando nada funciona
- Aísla el problema: ¿Falla solo en una tienda? Probablemente sea el terminal. ¿Falla en todos lados? Es tu configuración o tu cuenta. ¿Falla con una tarjeta pero con otra no? El problema es esa tarjeta o tu banco.
- No te quedes en la app: Los problemas reales se resuelven yendo a la fuente. Para Google, eso suele ser el sitio web
payments.google.com. Para PayPal, el Centro de Resoluciones dentro de tu cuenta web (no solo la app). Para problemas de tarjeta, la llamada a tu banco. - Ten a mano un plan B: La belleza de estas apps es que permiten varias tarjetas. Si tu tarjeta principal se obstina, tener una segunda (o incluso el saldo de Google Play o una cuenta bancaria vinculada en PayPal) te saca del apuro al momento. Después ya investigarás el porqué.
Al final, casi siempre se reduce a una de estas tres cosas: un dato desactualizado (la dirección, la fecha de caducidad), un filtro de seguridad (tuyo, de Google/PayPal o de tu banco) que se activó sin que lo vieras, o una incompatibilidad física (NFC desactivado, teléfono no certificado). La clave es ir descartando capas, empezando por la más obvia.