Son dos cosas distintas que se confunden mucho. Una es para pagar impuestos y la otra es para demostrar que algo es tuyo.
Si los datos no coinciden, lo que dice el Registro de la Propiedad suele tener más peso en lo legal, especialmente para temas de propiedad. Sin embargo, para calcular impuestos, Hacienda se guiará por el Catastro.
Las discrepancias son comunes, sobre todo en la superficie o los linderos de una finca. Si la diferencia es muy grande (por ejemplo, en metros cuadrados), puede bloquear una venta o una hipoteca hasta que se corrija.
Una excepción: En el País Vasco y Navarra, la gestión del Catastro y el IBI es competencia de sus instituciones forales.