Las aerolíneas low-cost han endurecido sus políticas de equipaje de mano. La solución: usa una mochila que cumpla exactamente las medidas (normalmente 40x20x25cm) y nunca una maleta rígida. Viste un chaleco con múltiples bolsillos para artículos pesados como cámaras o tablets.
El hack definitivo: embarca entre los últimos cuando los asistentes de vuelo están menos pendientes del tamaño del equipaje. Compra equipaje prioritario solo para una persona en el grupo y redistribuye el contenido después del control. Familias que aplican estas técnicas ahorran €80-150 en tasas de equipaje por viaje.