Las reclamaciones a seguros requieren una estrategia documental impecable. Al primer indicio de siniestro, notifica inmediatamente a tu compañía por teléfono y sigue inmediatamente con un email o burofax confirmando los detalles. Toma fotos y videos exhaustivos antes de mover cualquier elemento – esta evidencia visual es crucial.
Solicita por escrito la documentación completa de tu póliza – las aseguradoras están obligadas a proporcionártela. Estúdiala buscando coberturas específicas aplicables a tu caso que el perito podría pasar por alto. Prepara un informe detallado con cronología, testigos y pruebas – la profesionalidad de tu documentación influye directamente en la agilidad de la respuesta.
El arma definitiva: si la indemnización ofrecida es insuficiente, contacta al Servicio de Reclamaciones de la Dirección General de Seguros (DGS). Presenta tu caso con toda la documentación – su intervención suele acelerar las resoluciones favorablemente. Para reclamaciones superiores a €2,000, considera contratar un perito independiente – su coste suele compensarse con el aumento en la indemnización obtenida.