Los comparadores online como Rastreator, Acierto.com o Kelisto son herramientas poderosas pero deben usarse estratégicamente. Comienza introduciendo tus datos exactamente igual en todos ellos – diferentes algoritmos muestran resultados distintos para un mismo perfil. No te fíes únicamente del «primer resultado» – analiza minuciosamente las 3-5 primeras opciones.
La trampa común: algunos comparadores priorizan compañías que les pagan mayores comisiones. Verifica siempre en la web oficial de la aseguradora el precio final – a veces ofrecen descuentos directos no reflejados en comparadores. Utiliza los resultados como herramienta de negociación con tu actual aseguradora.
La técnica avanzada: realiza búsquedas modificando ligeramente tus datos (diferentes franquicias, kilometraje, conductores) para identificar la sensibilidad del precio a cada variable. Los usuarios sofisticados crean tablas comparativas personalizadas ponderando no solo precio sino también valoraciones de otros usuarios, coberturas específicas y facilidad de reclamación histórica.