Viajar en temporada alta (agosto, Navidad, Semana Santa) no tiene por qué arruinarte. El truco está en reservar con 4-6 meses de antelación usando alertas de precio en Skyscanner y Google Flights. Para alojamiento, alquileres vacacionales fuera de zonas turísticas pueden costar 40% menos que hoteles céntricos.
La estrategia maestra: vuelos de martes a jueves suelen ser 20-30% más baratos. Para cruzar el charco, los vuelos con escala ahorran hasta €300 versus vuelos directos. Usuarios inteligentes reservan paquetes último minuto 15 días antes consiguiendo descuentos de 50-70% en viajes no vendidos.