Elegir mal un seguro de coche puede costarte miles de euros en caso de siniestro. El error más grave es seleccionar solo por precio sin analizar las coberturas. Un seguro barato con franquicias altas o asistencia en carretera limitada puede arruinarte financieramente en un accidente. Examina detenidamente los límites de la asistencia vial – algunos solo cubren dentro de la provincia.
El segundo error común es declarar mal el conductor habitual o los kilómetros anuales. Estas inexactitudes pueden dar lugar a la denegación de cobertura cuando más la necesitas. Actualiza inmediatamente cualquier cambio en los conductores o uso del vehacle. Las aseguradoras investigan meticulosamente antes de indemnizar.
La omisión más peligrosa: no entender la diferencia entre seguro a terceros, terceros ampliado y a todo riesgo. Incluso en vehículos antiguos, el todo riesgo puede ser más económico considerando el valor venal actualizado versus el coste de reparaciones. Realiza simulaciones con diferentes franquicias voluntarias – aumentar tu asunción de riesgo puede reducir la prima significativamente.