Existen cuatro documentos que deberías mantener siempre al día porque son la base para prácticamente cualquier trámite administrativo. El primero es el empadronamiento, que acredita tu residencia y es imprescindible para solicitar ayudas, plaza escolar e incluso la tarjeta sanitaria. Renovávalo cada vez que cambies de domicilio.
El segundo es tu DNI o pasaporte, cuya caducidad puede dejarte en una situación complicada si necesitas identificarte para trámites urgentes. El tercero es la vida laboral, que puedes descargar instantáneamente desde la web de la Seguridad Social y necesitarás para solicitar hipotecas, ayudas o verificar tus cotizaciones.
El cuarto documento crucial es el certificado de discapacidad o dependencia si aplica a tu situación, ya que abre la puerta a numerosas ayudas y beneficios fiscales. Usuarios que han pasado por procesos largos recomiendan iniciar los trámites cuanto antes, pues la valoración puede demorarse varios meses.