La compra de una vivienda implica una secuencia de trámites interconectados que deben realizarse en orden específico. Tras encontrar la propiedad y llegar a un acuerdo con el vendedor, el primer paso formal es firmar un contrato de arras que suele incluir una señal y establece plazos y condiciones para la compraventa definitiva.
El trámite central es la firma de escritura pública ante notario, para lo cual necesitarás tu DNI, el certificado de empadronamiento y la financiación aprobada si requires hipoteca. El notario verificará que la propiedad está libre de cargas y que el vendedor es el legítimo propietario. Quienes han pasado por el proceso recomiendan contratar un gestor administrativo que se encargue de todos los trámites posteriores.
Después de la compra, es esencial inscribir la propiedad en el Registro de la Propiedad y realizar el cambio de titularidad en el catastro. Los nuevos propietarios deben también darse de alta en los suministros básicos (agua, luz, gas) y actualizar su dirección en el padrón municipal. Los foros de compraventa destacan la importancia de verificar que no existen deudas pendientes de la comunidad de vecinos o suministros.