La domiciliación de recibos es el sistema más eficiente para evitar pagos tardíos y recargos. Configúralo desde tu banca online accediendo al apartado «Domiciliaciones» o «Recibos». Necesitarás los códigos IBAN de las empresas y los números de contrato de cada servicio.
Organiza un calendario de vencimientos distribuido a lo largo del mes para evitar concentraciones que afecten tu liquidez. Muchas empresas permiten elegir la fecha de cargo entre varias opciones. Establece alertas por SMS o email para recibir notificaciones antes de cada cargo.
El sistema más avanzado: utiliza agregadores financieros como Fintonic o Bankimia que analizan tus patrones de gasto y detectan cobros duplicados o erróneos automáticamente. También puedes activar el pago por recibo electrónico que es más seguro que el papel y llega instantáneamente.