Post actualizado el día octubre 13, 2026 by DeiviSanzPlay
El regaliz de palo, o paloduz como se le conoce en muchas zonas de España, es una planta que lleva siglos entre nosotros y aún así sigue siendo una gran desconocida. No es un arbusto decorativo ni una hierba aromática cualquiera: es una leguminosa perenne con una raíz que vale oro, tanto por su sabor como por sus propiedades medicinales. Si alguna vez has chupado un palo dulce de regaliz, ya sabes de qué hablo. Pero hay mucho más detrás de ese sabor.
De dónde sale el paloduz y cómo se cultiva
El regaliz de palo tiene su origen en la cuenca mediterránea y Asia Menor. Ahí es donde empezó a cultivarse hace miles de años, no solo por su dulzor natural, sino porque sus raíces servían para tratar todo tipo de dolencias. Hablamos de una planta que se adapta bien a suelos secos, bien drenados y ligeramente alcalinos.
Lo curioso del cultivo del regaliz es que no es una planta de las que dan resultados rápidos. Se siembra en primavera, en un terreno bien preparado y sin malas hierbas, y a partir de ahí desarrolla un sistema de raíces profundo y robusto. Eso la hace resistente a sequías y a condiciones adversas. Pero ojo: necesita sol moderado y riego regular. El suelo debe estar húmedo, nunca encharcado, porque la pudrición de raíces es su punto débil.
La recolección de la raíz de regaliz no se hace hasta pasados al menos tres años. Antes de eso, la raíz no ha acumulado suficiente concentración de compuestos activos ni ha desarrollado ese sabor intenso que la caracteriza. Se cosecha en otoño, se lava bien, se corta en trozos y se seca al sol o en un lugar controlado. A partir de ahí, ya tienes materia prima para infusiones, tinturas o extractos.
Propiedades medicinales del paloduz que sí importan
Cuando se habla de las propiedades medicinales del paloduz, hay que ser claro: no es una poción mágica, pero tiene compuestos que actúan de verdad sobre el organismo. El más conocido es la glicirricina, responsable de ese sabor dulce y de buena parte de sus efectos antiinflamatorios.
Uno de los usos más extendidos es el digestivo. El regaliz ayuda a calmar la mucosa del estómago, reduce la inflamación y alivia la acidez. Por eso se recomienda en casos de gastritis leve o indigestión. No sustituye a un tratamiento médico, pero como apoyo natural funciona.
Otro terreno donde el regaliz de palo se ha ganado su fama es el respiratorio. Sus propiedades expectorantes y descongestionantes lo convierten en un ingrediente habitual en jarabes y tés para la tos. Ayuda a fluidificar la mucosidad y a despejar las vías respiratorias, algo que se agradece cuando llevas días con la nariz tapada.
También se ha estudiado su efecto sobre el azúcar en sangre. Algunos trabajos apuntan a que ciertos compuestos del regaliz pueden mejorar la sensibilidad a la insulina y reducir la resistencia a la misma. Esto no significa que sea un remedio para la diabetes tipo 2, pero sí un aliado interesante dentro de una dieta controlada. Eso sí, siempre con moderación: el consumo excesivo puede tener efectos adversos, como retención de líquidos o hipertensión.
Cómo cultivar regaliz en casa sin morir en el intento
Si te pica la curiosidad y quieres cultivar regaliz de palo en casa, no es imposible, pero requiere paciencia. Lo primero es elegir un sitio con al menos seis horas de sol directo al día y un suelo que drene bien. Si el terreno es arcilloso, mézclalo con compost o estiércol bien descompuesto para mejorar la estructura.
La siembra se hace en primavera, cuando ya no haya riesgo de heladas. Las semillas van a un centímetro de profundidad, con una separación mínima de 30 centímetros entre plantas. Durante la germinación, mantén el suelo húmedo pero sin encharcar. Cuando las plántulas arraiguen, riega de forma regular, pero deja que el sustrato se seque ligeramente entre riegos para evitar hongos.
Las malas hierbas son otro enemigo a vigilar. Compiten por agua y nutrientes, así que conviene eliminarlas con frecuencia. Con el tiempo, la planta desarrollará raíces tan profundas que se volverá prácticamente autosuficiente, pero los primeros años son delicados.
Cuándo recolectar la raíz de regaliz
La recolección del regaliz se hace en otoño, cuando la planta ha completado su ciclo y la raíz ha acumulado todos sus compuestos. Como decía antes, hay que esperar al menos tres años desde la siembra. Si tienes prisa, olvídate: no funciona. La raíz necesita ese tiempo para madurar.
Para cosecharla, desentierra con cuidado, sin romperla más de lo necesario. Lávala para quitar la tierra, córtala en trozos y sécala. Puedes secarla al sol o en un deshidratador a baja temperatura. Una vez seca, guárdala en un frasco hermético, en un lugar fresco y oscuro. Así conserva su sabor y sus propiedades durante meses.
Beneficios del paloduz para la salud más allá de la tradición
El paloduz no es solo un caramelo natural. Sus beneficios para la salud van desde el alivio de la indigestión hasta el cuidado del corazón. Además de los efectos digestivos y respiratorios, se le atribuyen propiedades para reducir el colesterol LDL, el llamado «malo». Esto se debe a que algunos de sus compuestos favorecen la eliminación de ácidos biliares, lo que obliga al hígado a usar colesterol para producir más.
También se ha usado tradicionalmente como demulcente, es decir, forma una capa protectora sobre las mucosas irritadas. Eso lo hace útil en casos de faringitis, gastritis o acidez. No es un medicamento, pero como complemento natural tiene su lugar.
Eso sí, hay excepciones que conviene tener claras. Las personas con hipertensión, problemas renales o embarazadas deben evitar el consumo de regaliz en grandes cantidades. La glicirricina puede provocar retención de líquidos y aumentar la presión arterial. Como todo, la clave está en la dosis y en el sentido común.
Usos tradicionales del regaliz en la medicina herbal
En la medicina herbal, el regaliz lleva siglos usándose en infusiones y tés para tratar desde problemas digestivos hasta dolores de garganta. La raíz seca y triturada se infusiona en agua caliente y se toma después de las comidas. Es un remedio casero que sigue vigente.
También se aplica de forma tópica en ungüentos y cremas para afecciones de la piel como eczema o psoriasis. Sus compuestos antiinflamatorios y antioxidantes ayudan a calmar la irritación y a promover la regeneración de la piel. No hace milagros, pero alivia.
Otro uso menos conocido es como suavizante de la garganta en forma de gárgaras. La infusión de regaliz, una vez fría, puede usarse para hacer gárgaras y calmar la irritación de la faringe. Es un truco viejo que todavía funciona.
Recetas con paloduz para el día a día
Más allá de las infusiones, el paloduz se puede incorporar en la cocina. Una opción sencilla es añadir una cucharadita de raíz seca a un té de jengibre y limón. El resultado es una bebida con un toque dulce natural, ideal para los días de frío.
También puedes preparar un jarabe casero: hierve raíz de regaliz en agua durante 20 minutos, cuela y mezcla con miel. Guárdalo en la nevera y toma una cucharada cuando tengas tos. No es un jarabe farmacéutico, pero ayuda.
Otra idea es usar el regaliz en polvo para dar sabor a postres, batidos o incluso salsas. Su dulzor es intenso, así que ve con cuidado: una pizca basta. Y si te gusta experimentar, prueba a combinarlo con cacao puro. El contraste es brutal.
En resumen, el regaliz de palo o paloduz es mucho más que un dulce de chuchería. Es una planta con historia, con propiedades reales y con un potencial interesante tanto para la salud como para la cocina. Eso sí, como todo, con cabeza y sin excesos.