Preguntas y Respuestas

Receta de crema de calabacín asada con albahaca

Post actualizado el día octubre 24, 2026 by DeiviSanzPlay

Hay platos que parecen simples hasta que se prueban, y esta crema de calabacín asado es uno de ellos. El truco no está en añadir muchos ingredientes, sino en tratar bien los pocos que intervienen. Asar el calabacín antes de triturarlo concentra su dulzor natural y evita esa textura acuosa que arruina tantas cremas de verduras.

Ingredientes para cuatro raciones

  • 3 calabacines medianos (unos 800 g)
  • 1 cebolla dulce
  • 2 dientes de ajo con piel
  • 1 patata pequeña (opcional, para dar cuerpo)
  • 600 ml de caldo de verduras
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Un puñado de hojas de albahaca fresca
  • Sal y pimienta negra recién molida
  • Un chorrito de nata líquida o leche evaporada (al servir)

Paso a paso

1. Prepara el horno. Calienta a 200 °C con calor arriba y abajo. Lava los calabacines, córtalos en rodajas gruesas de unos dos centímetros y extiéndelos en una bandeja. Añade la cebolla en cuartos, los ajos con piel y la patata pelada y troceada. Riega con el aceite, sala y mezcla con las manos para que todo quede impregnado.

2. Asa sin prisa. Hornea entre 30 y 35 minutos, hasta que los bordes de las verduras empiecen a dorarse. Ese punto tostado es lo que aporta profundidad al sabor, así que no las retires antes. Si ves que se secan demasiado, añade dos cucharadas de agua a la bandeja.

3. Pela y tritura. Cuando estén tibias, retira la piel de los ajos y pasa todas las verduras al vaso de la batidora. Incorpora el caldo caliente y tritura hasta obtener una textura fina. Si queda espesa, corrige con más caldo.

4. Ajusta y sirve. Prueba y rectifica de sal y pimienta. Añade la albahaca justo antes de batir de nuevo un par de segundos, para que no pierda aroma con el calor. Sirve la crema templada con un hilo de nata y unas hojas de albahaca.

Variantes y conservación

Si te gusta el toque ahumado, sustituye la mitad del caldo por agua de cocer verduras y añade una pizca de pimentón. Para una versión más contundente, incorpora 30 g de queso crema al triturar. La crema aguanta hasta cuatro días en la nevera en un recipiente hermético y se congela bien en raciones individuales; al descongelar, remueve con calma y añade un poco de líquido.

Este plato funciona igual como entrante ligero que como cena completa acompañado de pan tostado. Es una receta honesta, de las que se repiten cada semana sin aburrir.